En entredicho la mayoría parlamentaria del nuevo gobernador
* Pierden cohesión diputados de la coalición Compromiso por Puebla
* José Juan Espinosa y Héctor Alonso toman distancia de Moreno Valle
* Aréchiga pierde consenso y Von Raesfeld muestra inexperiencia
Si algo quedó claro en la instalación de la LVIII Legislatura del Congreso del estado es la falta de cohesión interna de los diputados emanados de la coalición Compromiso por Puebla, la existencia de un pacto político de las autoridades entrantes con las salientes para hacerse de la vista gorda frente a los excesos y corruptelas del gobierno de Mario Marín Torres, y la fragilidad de la nueva mayoría parlamentaria para sacar adelante un paquete de reformas políticas y electorales.

También se puso de manifiesto, a juzgar por lo ocurrido en la sesión de este sábado, la falta de operación política del diputado aliancista Guillermo Aréchiga Santamaría para consensuar acuerdos con los legisladores de Compromiso por Puebla, entre ellos Héctor Alonso Granados de su propio partido, y la inexperiencia del diputado panista Rafael Von Raesfeld Porras para hacer respetar el reglamento y mantener el orden en una sesión solemne.
La cadena de errores cometidos por los nuevos diputados tiene su antecedente en un parche constitucional hecho por la legislatura saliente para evitar que Mario Marín tuviera que acudir al Congreso al rendir su último de labores, y en un acuerdo político cupular para que los legisladores entrantes se abstuvieran de criticar al ejecutivo saliente.
Ambas cuestiones —el parche constitucional y el pacto de silencio— son violatorios de los artículos 53 de la Constitución Política del estado y del 9 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo en los que se establece que «el gobernador asistirá a la apertura del primer Periodo de Sesiones Ordinarias de cada año y presentará un informe por escrito en el que manifieste el estado general que guarda la administración pública estatal del ejercicio anterior. Dicho informe será contestado por el Presidente del Congreso del Estado.»
Antes de la sesión del sábado, el gobernador electo acordó con los coordinadores parlamentarios del PAN, PANAL, PRD, PRI y PT que en la primera sesión del Congreso se recibiría el informe de Mario Marín y no se harían críticas al desempeño del gobernador saliente, por lo que la postura de la LVIII Legislatura la fijaría el diputado del PT, Zeferino Martínez Rodríguez.
Dicho acuerdo no fue bien recibido por el diputado de Convergencia José Juan Espinosa Torres, ni por algunos legisladores panistas.
De ahí lo ocurrido el sábado en la sesión de apertura de la LVIII Legislatura, en la que diputados del PRI, PANAL y Convergencia pusieron en evidencia la complicidad de las autoridades entrantes y salientes, y la frágil cohesión de la fracción integrada por los diputados de la coalición Compromiso por Puebla.
El priísta Víctor Hugo Islas Hernández criticó el pacto suscrito por su coordinador de fracción José Luis Márquez Martínez y su desacuerdo con lo manifestado por el diputado petista supuestamente en representación de todos. El aliancista Héctor Alonso expresó su rechazo a la intentona de dejar sin castigo las irregularidades cometidas por el gobierno de Mario Marín, y el convergente José Juan Espinosa se manifestó contrario a que el Congreso se convierta en rehén de acuerdos cupulares o pactos de impunidad.
Lo sucedido en la sesión también puso en entredicho a otros personajes de la nueva legislatura, como a Guillermo Aréchiga y Rafael Von Raesfeld.
El cuestionamiento a Guillermo Aréchiga de los diputados de la coalición Compromiso por Puebla, especialmente del PAN, es cómo alguien puede aspirar a presidir la Gran Comisión cuando ni siquiera es capaz de garantizar la disciplina del otro diputado de su fracción.
Otro diputado que también quedó en entredicho en esa sesión fue el presidente de la mesa directiva, el panista Rafael Von Raesfeld, por su inexperiencia y falta de conocimiento sobre el Reglamento Interior del Honorable Congreso del estado.
Si el panista hubiera aplicado ese reglamento, que en su artículo 90 establece que en las sesiones solemnes no proceden las intervenciones o interpelaciones de los legisladores, la sesión no se le habría salido de control, tras la primera interpelación del priísta Víctor Hugo Islas, y las dos que le siguieron de Héctor Alonso y José Juan Espinosa.
EN CORTO
Sin embargo lo más grave para el nuevo grupo gobernante es que en la sesión del sábado se evidenció que su mayoría parlamentaria está cimentada en arenas movedizas.
De los 41 diputados que integran la LVIII Legislatura local, 21 provienen de partidos emanados de la coalición Compromiso por Puebla; 18 del PRI y 2 del PT.
¿Qué pasaría si en la próxima sesión del Congreso, donde debe integrarse el órgano de gobierno de la LVIII Legislatura, José Juan Espinosa de Convergencia o Héctor Alonso del PANAL deciden apartarse de la línea marcada por el gobernador electo Rafael Moreno Valle o su supuesto líder camaral Guillermo Aréchiga?
Si eso ocurriera, Moreno Valle no sólo perdería la mayoría parlamentaria y quizás hasta la presidencia de la Gran Comisión, sino incluso los amarres que hoy tiene para sacar por consenso o unanimidad las reformas de Estado, política y electoral previstas en su agenda de los cien primeros días de gobierno.
La verdad es que lo ocurrido en la apertura de la LVIII Legislatura lo deja en una situación de fragilidad, pues está visto que los diputados de la coalición Compromiso por Puebla no son un grupo compacto, ni están dispuestos a avalar sus acuerdos con el gobierno saliente, ni a aprobar tal cual sus iniciativas o decretos.
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Un personaje clave en el desaseo político en que se ha visto envuelto el Congreso del estado con motivo del sexto informe del gobernador Mario Marín Torres y la entrada en funciones de la nueva legislatura local es el secretario de Gobernación, Valentín Meneses Rojas.
Valentín Meneses quiso pasarse por el arco del triunfo el artículo 54 de la Constitución Política del estado que establece que cuando el gobernador no pudiere concurrir a la apertura del primer Periodo de Sesiones para rendir su informe el documento debe ser presentado por el secretario del Despacho que designe el propio Ejecutivo.
Los diputados de la Legislatura saliente, la LVII, se despidieron el martes en medio de lloriqueos y mariachi, el jueves el secretario de Gobernación les entregó el documento que contiene el último informe del gobernador Marín, y el viernes fueron de nuevo convocados para aprobar un paquete de cuentas públicas, entre ellas las del secretario de Salud Alfredo Arango García.
Valentín Meneses quería evitar de esta manera que el informe de Marín fuera evaluado y criticado por los nuevos legisladores, pero advertido de la violación constitucional en que incurría tuvo que repetir la entrega y acudir a la apertura de funciones de la LVIII Legislatura, sustituyendo de última hora al secretario del Trabajo, Pericles Olivares Flores, que había sido designado como representante del Ejecutivo en esa sesión solemne.

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Simón dice:
«Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar.»
Mark Twain (1835-1910) Escritor y periodista estadounidense.

