Notarías, ¿premios de fin de sexenio?
Será a mediados de enero del próximo año cuando se conozcan los nombres de los afortunados ganadores de uno de los premios sexenales más codiciados: las notarías.
Y también cuando se sepa quiénes de los funcionarios de la administración estatal saliente lograrán una de estas patentes, ya sea por examen de oposición o por una vía menos complicada: la compra-venta de la misma.

De acuerdo con informes preliminares, hay al menos tres notarías públicas que están siendo subastadas: la número 28 de la capital del estado a nombre de Carlos Trujillo López, que habría sido adquirida por el secretario de Gobernación del estado, Valentín Meneses Rojas, para su esposa María Eva Gil Luna; la número 55 también de la ciudad de Puebla cuyo titular es Humberto Barbosa López, y la número uno del distrito judicial de Tlatlauquitepec, a cargo de Mónica Alor McGuire.
Esta última —por cierto— ya también había sido apalabrada por el secretario de Desarrollo Económico del estado, Antonio López Malo Capellini, aunque todo parece indicar que la operación se cayó después de que el Consejo de Notarios resolvió que el funcionario marinista no cubría a cabalidad los requisitos para obtener la patente.
Así las cosas, lo más probable es que el gobernador Mario Marín sólo entregue dos o tres patentes de notario de las nueve que están vacantes en el estado.
De los 22 distritos judiciales que conforman la entidad, actualmente sólo dos carecen de notarías: el 16 de Tepexi de Rodríguez y el 17 de Tetela de Ocampo; el primero comprende 15 municipios mayoritariamente rurales como Santa Catarina Tlaltempan y Atexcal, y el segundo se encuentra en condiciones similares con ocho municipios como Cuautempan y Tuzamapan de Galeana.
La notaría número 1 de Tepexi sería, previo examen de oposición, para el subsecretario de Asuntos Jurídicos de Gobernación, Jorge Francisco Gil Díaz, a pesar de que éste públicamente dijo que ya no participaría en el proceso ante las fundadas sospechas de que actuaba como juez y parte, y la notaría número 1 de Tetela de Ocampo para el actual consejero del IEE Juan Carlos de la Hera Bada.
Una tercera patente que Mario Marín podría otorgar antes de que concluya su sexenio, es la notaría pública número ocho de Tehuacán, vacante desde el fallecimiento de Susana del Castillo Díaz, a finales de la década de los noventa.
Esta patente, una de las más peleadas, la quieren Gabriel Casas Rodríguez, exfuncionario del Registro Público de la Propiedad, e hijo de la pareja formada en su tiempo por el doctor Casas y Elizabeth Rodríguez, ex diputada federal por Ciudad Serdán en las épocas de Jiménez Morales; la abogada Griselda Lozada López, Defensora adjunta de la Defensoría de los Derechos Universitarios de la BUAP y compañera de estudios del gobernador Mario Marín Torres; y Pericles Olivares Flores, secretario del Trabajo y Competitividad del gobierno del estado.
Un detalle que no hay que perder de vista en el análisis es el rechazo del Consejo de Notarios para que estas patentes sigan otorgándose como premio de fin de sexenio, y en particular de su presidente Arturo Díaz González, quien incluso se ha negado a recibir a muchos de los aspirantes que solicitan su apoyo para estas codiciadas franquicias.
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Simón dice:
«El regalo tiene la categoría de quien lo hace

