Amañadas licitaciones y contratos en el año de Hidalgo
En la Secretaría de Salud los abusos no paran.
Las licitaciones nacionales siguen siendo una burla tolerada por la Secretaría de la Función Pública y por la Secretaría de Desarrollo Evaluación y Control de la Administración Pública del estado.
Hoy, para variar, le traigo nuevos casos.
El primero se refiere a un concurso para la compra de reactivos de laboratorio con equipo de comodato, el cual se dividió en 137 partidas y al que se le fijó —según la requisición 870 formulada por el director de Operación e Infraestructura, Hugo Sánchez Rodríguez, y por el jefe del Departamento de Recursos Materiales de la Secretaría de Salud, Jesús Flores Martínez— un techo presupuestal de 133 millones 163 mil pesos.

El fallo de dicha licitación nacional —con clave de Compranet 50067001 067/2010— debió darse el viernes pasado, lo cual no ocurrió o, por lo menos, no se ha publicado en la página de dicho organismo.
Los motivos, para variar, sólo los conoce el encargado de la Coordinación General de Adjudicaciones de la Secretaría de Finanzas, Ambrosio Bret Sierra.
Pero lo que sí puedo anticiparle —y no porque tenga bola de cristal o domine la quiromancia— que ese millonario contrato será asignado, en su mayor parte, a la empresa Dicipa SA de CV, representada por Juan Manuel Balboa.
De las 137 partidas en que fue dividido el concurso, Dicipa se quedará con aquellas donde se concentra el 90% de los reactivos de laboratorio con equipo de comodato (de la 1 a la 85 y de la 107 a la 137).
Tan pronto se dé el fallo, ofrezco documentarle los sobrecostos de los reactivos que se están «licitando», describirle lo amañado de esta licitación y contarle cómo supe que el grueso de las partidas serían asignadas a una de las cuatro empresas que se inscribieron: Diksa SA de CV, Médica Consultora SA de CV, Proveedora Diagnóstica SA de CV, y la ya citada Dicipa SA de CV.
Un segundo caso es la licitación nacional 50067001-047-10, para dotar a la Secretaría de Salud del estado de un Sistema de Información Hospitalaria y de Administración del Seguro Popular con Expediente Clínico Electrónico que, desde un principio, fue diseñada para favorecer a la empresa IT Trade SA de CV.
El fallo de este concurso debió darse, según las bases de la convocatoria, desde el jueves 9 de septiembre. Sin embargo es la hora que tal resolución brilla por su ausencia en Compranet, lo mismo que el contrato de marras.
Sin embargo, IT Trade ya inició la implementación de este sistema, que costará al gobierno del estado algo así como 50 millones de pesos, pese a que los médicos, informáticos y administrativos que lo probaron en el Hospital General de la Zona Norte lo rechazaron por complicado, inútil y por no adaptarse a las necesidades del sector salud mexicano.
El tercer y último caso está relacionado con otro concurso que, luego de ser denunciado en este blog, fue declarado desierto pero que ahora pretende asignarse mediante una amañada invitación a tres empresas.
Me refiero a la licitación nacional con clave de Compranet 50067001-034-10, por un monto de 60 millones 525 mil pesos, y de la cual le informé hace unos días.
Dicha licitación contemplaba partidas donde los costos de los equipos médicos sujetos a concurso —como ventiladores neonatales, cunas de calor radiante, incubadoras, ultrasonidos y ventiladores de alta frecuencia— se inflaban entre 100 y 500%, de acuerdo con la requisición 441.
De más está decir que dicho contrato será asignado a una empresa propiedad de los proveedores consentidos del secretario de Salud, José Alfredo Arango García. Me refiero a los inefables: Rafael Zabalza Veraza y Genaro Castillo Gómez.
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