LA CORTE DE LOS MILAGROS

Honradez a prueba

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Ayer me preguntaban en Twitter si creía que el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas enviaría a la cárcel a algún funcionario de la administración saliente.

Mi respuesta fue que no lo sabía; y no porque falten razones o motivos para abrir procesos administrativos o penales contra funcionarios que se han enriquecido —desviando o malversando recursos públicos— sino porque las anomalías o irregularidades en que han incurrido primero deben probarse.

Y ésa es, a mi juicio, una de las mayores dificultades que enfrentará el gobierno entrante, pues no le será fácil documentar actos de corrupción de los marinistas debido a la ausencia, extravío o desaparición de expedientes, oficios o memorándum comprometedores.

No son pocas las solicitudes de información que las diferentes dependencias del Ejecutivo del estado escamotean u ocultan en las últimas semanas, bajo el argumento —o más bien pretexto— de que «después de una minuciosa búsqueda en los registros de… (la Secretaría, Subsecretaría, Coordinación, Dirección o Departamento) no se localizó la información requerida«.

Por supuesto que la información existe y los funcionarios responsables de otorgarla saben dónde hallarla.

Pero no lo hacen ni lo harán, a sabiendas de que nadie castigará su omisión o negligencia, pues la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública no contempla sanciones a los sujetos obligados que se pasen por el arco del triunfo el derecho a la información.

Un claro ejemplo de lo anterior es lo que ocurre en las secretarías de Salud y en la de Finanzas del estado, donde ahora resulta que no aparecen diversas requisiciones para la compra de equipo médico y de laboratorio para clínicas y hospitales generales, así como tampoco los expedientes de inversión que amparan la suficiencia presupuestal para llevar a cabo dichas adquisiciones.

Ambas dependencias se echan la pelotita. En la Secretaría de Finanzas pretextan que esa información corresponde proporcionarla a la Secretaría de Salud, y en ésta, el titular de la Unidad Administrativa de Acceso a la Información Pública, Francisco Javier Narro Robles, dice que no la encuentran

Mañana le platico qué hay detrás de tal negativa para revelar el contenido de estas millonarias requisiciones, así como los expedientes de inversión y suficiencia presupuestal que ambas dependencias ahora esconden para ocultar la compra sobrefacturada de equipo médico y de laboratorio por dos, tres y hasta cuatro veces su valor en el mercado.

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Simón dice:

«La honradez es siempre digna de elogio, aún cuando no reporte utilidad, ni recompensa, ni provecho.»

Marco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.


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