Nuevo descalabro económico
El primero y más importante es que José Juan Espinosa Torres, quien demandó esa investigación en la pasada campaña electoral, nunca acudió a la ASF; sólo presentó su denuncia ante la Secretaría de la Función Pública del gobierno federal.
A decir del propio dirigente estatal de Convergencia, desde que acusó a Jorge Estefan por enriquecimiento ilícito, jamás regresó a la dependencia para hacer la ratificación respectiva; pero tampoco fue requerido, para ello, por la Secretaría de la Función Pública ni para notificarle del inicio de una investigación o proceso administrativo en contra del expresidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
Lo anterior me lleva a pensar tres cosas: uno, que la supuesta investigación de la Auditoría Superior de la Federación no existe; dos, que Jorge Estefan es víctima del fuego amigo priísta por su intentona de hacerse con la presidencia del Comité Directivo Estatal del tricolor; y tres, que su enriquecimiento ilícito será uno más de los tantos casos de impunidad.
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Otro funcionario del gobierno «panista» de Tlaxcala —aparte de Víctor Cánovas Moreno— que podría formar parte del próximo gabinete del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas es Miguel Ángel Islas Chío, quien cobra en la vecina entidad como secretario de Educación Pública desde hace nueve años.
Islas Chío es hidalguense y uno de los operadores políticos de la lideresa nacional del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales.
Este martes anunció que en enero de 2011 dejará la administración pública tlaxcalteca, a la que llegó por ahí del año 2001 en el sexenio del perredista Alfonso Sánchez Anaya, para emprender otros proyectos. Y aunque nunca mencionó a Puebla, quienes lo conocen y saben de su cercanía con la profesora Gordillo aseguran que éste podría aterrizar en la gestión de Moreno Valle como secretario de Educación Pública o subsecretario de Educación Básica.
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Una pérdida terrible, que mucho lamentará Puebla en su futuro económico, es el hecho de que la planta de motores de Volkswagen de México finalmente vaya a instalarse en Silao, Guanajuato.
La noticia constituye sin duda un revés económico para el gobierno de Mario Marín Torres, pero también para el gobernador electo Rafael Moreno Valle Rosas, quien no pudo convencer a los ejecutivos de Volkswagen de aterrizar en Puebla esta inversión de mil millones de dólares para los próximos tres años.
La verdad es que a las autoridades salientes y entrantes de Puebla no sólo les faltó comunicación, sino visión y sagacidad para que la fábrica de motores de exportación de la firma alemana se quedara aquí y no en Silao.
Mientras el gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva Ramírez, echó toda la carne al asador ofreciendo terrenos, estímulos y exenciones fiscales a los inversionistas de Volkswagen, Mario Marín y Moreno Valle ni siquiera hicieron el menor esfuerzo por coordinarse para atenderlos y ofrecer algo en paquete.
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A propósito de lo anterior, pongo a su consideración un correo electrónico enviado por un funcionario de la Secretaría de Desarrollo Económico del estado:
A pesar de que tanto las autoridades estatales como sus voceros oficiosos ahora argumentan que: a) ni era importante la inversión de la nueva planta de motores («no pasa de 10 millones de pesos para 2010» dice López Malo); y b) que fue por culpa de la transición gubernamental; la verdad es que —y cualquier funcionario de medio pelo de la Volkswagen lo puede confirmar— la empresa armadora realizó, como cualquier transnacional, un proceso serio de selección de la sede.
Para ello, el gobierno de Guanajuato creó un área especial para atender todas las solicitudes de la VW. El de Puebla, en cambio, se dedicó a echar la bolita entre varias dependencias, sin coordinación alguna.
El gobierno de Guanajuato respondía cualquier petición de la armadora con expedientes perfectamente integrados. El de Puebla con hojitas sueltas, sin soporte alguno.
Guanajuato buscó ganar la sede con un trabajo profesional. Puebla se amparó en el simple derecho de antigüedad, por la historia que tiene la planta en esta entidad.
Los directivos alemanes quedaron sorprendidos no tanto del profesionalismo de las autoridades guanajuatenses (a eso están acostumbrados), sino de la indolencia y abulia de las autoridades poblanas.
Y no son los únicos sorprendidos por tan poco profesionalismo, especialmente por parte de la Sedeco. Basta recordar el pseudoexpediente que presentó el gobierno poblano para tratar de obtener la sede de la nueva refinería de Puebla.
Como entonces, ahora las autoridades estatales minimizan la inversión y las repercusiones de gazapos como éstos en la economía de la entidad. ¿No debería actuar la Sedecap ante la falta de diligencia con la que López Malo actúa como Secretario? ¿No esa falta de diligencia está sancionada en el artículo 50 de la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos? ¿Nos tendremos que sentar los poblanos a seguir permitiendo que el estado se hunda en el ostracismo por culpa de los funcionarios marinistas? ¿Y aún así, López Malo quiere que lo premiemos no sólo con la casa que se construyó en Lomas de Angelópolis y con los viajes que hizo al extranjero acompañado de su familia a costa del erario, sino también con una Notaría? Total, dice que si no se la regala su jefe el Gobernador, se la va a comprar a su amiga y compañera de colegio, una notaria del interior del estado (Mónica Alor), por la nada despreciable cantidad de 10 millones de pesos. ¡Viva la impunidad!
Por cierto, otro de los que no tiene empacho en presumir que, en caso de que el gobernador no le regale una notaría, tiene el suficiente dinero para comprarla es Ángel López, Director de Notarías del Gobierno del Estado. Es tanta su presunción que a los cuatro vientos grita que él mismo hizo que los hijos de Héctor Jiménez y Meneses y de Álvaro Zambrano presentaran su solicitud sólo como una mascarada, para que no se declarara desierta la vacante a la que él aspira. ¡Viva la impunidad II!
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Simón dice:
«El acento es el que convence y no la palabra.»
Delphine-Gay de Girardin (1804-1855) Escritora francesa.

