Notarios y proveedores
Apenas el domingo anterior le decía que tanto en la Secretaría de Finanzas y Administración (SFA) como en la Coordinación General de Adjudicaciones andaban hechos bolas con algunas licitaciones de la Secretaría de Salud, cuyos fallos tuvieron que darse, uno a finales de julio y, otro, el jueves de la semana pasada.
Hoy estoy en condición de informarle que los fallos no fueron publicados en Compranet porque los funcionarios estatales involucrados en ambos procesos están corrigiendo las graves —por no decir escandalosas— irregularidades de tales concursos, destinados a la compra de equipo médico y de laboratorio.
Las mayores anomalías se presentan en la licitación nacional 50067001-034-10, para la que se estimó un presupuesto de más de 60 millones de pesos y cuyo fallo —según la convocatoria respectiva— debió emitirse el pasado 27 de julio, hace casi un mes.
Le pongo sólo un ejemplo que ilustra con creces el tamaño de la transa que se esconde tras ese amañado concurso.
Entre los equipos que la Secretaría de Salud solicitó para la Coordinación de Arranque Parejo en la Vida destacan 10 ventiladores neonatales/pediátricos de alta frecuencia oscilatoria.
El precio comercial de éstos, con clave 531.941.1038 del Sector Salud, fluctúa —dependiendo del proveedor— entre 120 mil y 200 mil pesos. Sin embargo, en la requisición usada como base para la asignación presupuestal de esta licitación, cada uno de estos equipos se cotizó en 1 millón 490 mil pesos.
Cinco veces más caro.
Y eso es lo que ahora se quiere tapar, encubrir o arreglar.
En la Secretaría de Finanzas y en la Coordinación General de Adjudicaciones, esta última a cargo de Ambrosio Bret Sierra, nadie da razón de ese inexplicable retraso, que pone en entredicho la legalidad y transparencia del concurso, destinado a los proveedores consentidos de la Secretaría de Salud en Puebla: los ya célebres Rafael Zabalza Veraza y Genaro Castillo Gómez.

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Mal, pero muy mal, están manejando las autoridades del gobierno del estado y del Consejo de Notarios el proceso para el nombramiento de los nuevos fedatarios públicos en la entidad.
Si el proceso está exento de favoritismos y las patentes no se entregarán como premio de fin de sexenio, ¿entonces por qué tanto hermetismo sobre los nombres de los aspirantes?
¿Por qué la Secretaría de Gobernación sólo da unos nombres y omite otros?
De los más de 30 aspirantes que se registraron para ocupar una de las nueve notarías vacantes, aquí le dejo algunos nombres.
Primero los que ya le había adelantado: Javier López Zavala, excandidato del PRI y el PVEM a la gubernatura de Puebla; Ángel Pérez García, director de Notarías del gobierno del estado; y María Eva Gil Luna, esposa del secretario de Gobernación del estado.
En un segundo paquete, los secretarios y funcionarios que forman parte de la administración marinista: Pericles Olivares Flores, secretario del Trabajo y Competitividad; Antonio López Malo Capellini, secretario de Desarrollo Económico; Francisco Díaz Gil, subsecretario de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Gobernación; y Vicente Gil Luna, coordinador de Delegaciones de la Sedecap.
Otros aspirantes a una notaría son los legisladores Rocío García Olmedo, Avelino Toxqui Toxqui y Óscar Aguilar González, este último diputado federal. Un nombre que no pude confirmar, pero que me dicen también se registró es Humberto Aguilar Viveros.
La relación la completan Isaí Gracida Martínez, Humberto Jiménez Jiménez, Guillermo Morales Rodríguez, Rosalba Márquez Ibáñez y Julieta Gamboa Sánchez, así como Gabriel Casas Rodríguez, Griselda Lozada López y Carlos Efrén Ferrao Rojas.
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Tres días antes de que Francisco Bernat Cid fuera detenido y encarcelado en el Reclusorio Norte del Distrito Federal, recibió de manera anónima un contrato en su oficina.
Dicho documento lo sorprendió, pues le renovaba el comodato del estadio Cuauhtémoc por otros ¡20 años!
Por supuesto, quedó perplejo y, después de consultarlo con su abogado, decidió firmarlo sin saber que horas después perdería el equipo y el estadio con todo y comodato.
Ahora sí que nadie sabe para quién trabaja.
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Simón dice:
«Los charlatanes son los hombres más discretos: hablan y hablan y no dicen nada.»
Alfred d’Houdetot (1799-1869) Escritor francés.

