García Ramírez quiere dejar alfil en el Colegio de Ingenieros
* Persiste la opacidad en las cuentas y administración del IEE
* A empleados del PRI les reducen su sueldo al 50 por ciento
Antes de irse del gobierno, Javier García Ramírez pretende dejar colocados algunos alfiles suyos tanto en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obra Pública, como en algunos organismos empresariales y profesionales como el Colegio de Ingenieros Civiles del estado de Puebla (Cicepac).

Su candidato para suceder al actual presidente de este organismo colegiado, Armando López de la Vega —otro peón suyo que ni picha, ni cacha, ni deja batear—, es Sebastián de la Cruz Serrano Vega, quien hoy funge como director responsable de obra del inconcluso Centro Expositor de los Fuertes de Loreto y Guadalupe.
Javier García Ramírez tiene la intención de dejar al frente del Colegio de Ingenieros Civiles a un presidente «cómodo» que no cuestione las obras, ni critique las irregularidades técnicas o sobrecostos de los trabajos realizados por la SEDUOP en la administración marinista.
Y tan previsor es que hasta tiene un segundo candidato, por si el primero se le quedara en el camino. Se trata de Jesús Alarcón Cardoso, quien funge como representante del Colegio ante la SEDUOP, siendo otro de los beneficiados de Javier García Ramírez en las asignaciones de obra pública.
Lo que el secretario marinista no sabe es que su actitud lejos de abonar a la unidad de los miembros del Colegio, está provocando lo contrario, a tal grado que ya algunos comenzaron a organizarse y a plantear un candidato alterno en la persona de Enrique Medel Moreno.
Medel Moreno ya fue presidente del Cicepac en la década de los ochenta, y no sería remoto que en las elecciones de noviembre volviera a contender para impedir el arribo de los candidatos de la imposición y el continuismo.
INTRAMUROS
Una batalla que aún está por librarse al seno del Instituto Electoral del Estado (IEE) es la relacionada con la administración del presupuesto asignado al organismo, de la que poco o nada se conoce debido a la falta de informes periódicos a los nueve consejeros que lo integran.
De entrada, la principal preocupación de los consejeros se centra en cómo garantizar la operación del IEE en el segundo semestre del año, cuando del presupuesto anual autorizado —302 millones de pesos— sólo quedan 35 millones de pesos.
Cantidad ésta última que apenas y alcanzaría para cubrir la nómina del personal permanente del Instituto —estimada en 3 millones 600 mil pesos mensuales—, así como sus 60 días de aguinaldo y la parte proporcional de su bono por año electoral.
Alguien podría argumentar que el IEE aún tiene en cuentas bancarias 21 millones de pesos adicionales.
El problema es que los pasivos del Instituto con diversos acreedores y proveedores también ascienden a 21 millones de pesos.
Una de las razones que explican el malestar de los consejeros sobre la administración de los recursos del IEE es que desde que la llegada del nuevo director administrativo, Francisco Rivera Morán, en sustitución de Verónica Paola Cruz Castillo, dejó de fluir la información que de manera mensual recibían sobre el ejercicio y el comportamiento del gasto.
Y eso que por acuerdo del Consejo General se adquirió en diciembre de 2009 un software —con valor superior a los 400 mil pesos— que ordenaría y pondría al día las cuentas del IEE, desglosadas a nivel de partida y capítulo de gasto, a fin de que los consejeros pudieran consultarlas en línea.
Hasta la semana pasada, el único dato confirmado que tenían los consejeros es que al 30 de junio de 2010 el presupuesto ejercido del Instituto ascendía a 267 millones de pesos, y que con el dinero que aún falta por ejercer (35 millones de pesos) difícilmente el organismo podía cubrir los pendientes que aún tiene con trabajadores eventuales, proveedores y acreedores, sin afectar el gasto ordinario asignado a su operación y personal de base.
EN CORTO
Las malas noticias en el PRI no paran.
Ahora resulta que a partir del 1 de agosto, los secretarios y empleados del Comité Directivo Estatal que decidan seguir trabajando en las oficinas de la Diagonal Defensores de la República, tendrán que conformarse con el 50% del sueldo que venían ganando.
La medida, que ya se comunicó al personal que labora en la sede estatal del tricolor, aplica por igual para directivos y empleados de confianza que para trabajadores operativos y de intendencia.
Con esta y otras acciones, como la desaparición de secretarías técnicas, adjuntas y de análisis, y el cierre de otras dedicadas a la atención de mujeres indígenas y organizaciones adherentes, Alejandro Armenta Mier no sólo pretende reducir al mínimo los gastos de la estructura priísta, sino dejársela limpia a López Zavala, ahora que en octubre próximo lo sustituya en el cargo.
Claro, si las otras expresiones priístas contrarias al marinismo no disponen de otra cosa.
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Simón dice:
«A dónde podrá ir el que hasta aquí llegó, si más allá sólo fueron los muertos.»
Thomas Jefferson (1743-1826) Político Estadounidense.

