Ganar en la mesa
Una de las primeras batallas del proceso local electoral de 2013 para renovar el Congreso del estado y los cabildos de los 217 ayuntamientos de la entidad se dará en el nombramiento de los nueve consejeros del Instituto Electoral del Estado (IEE).
En la relación de 123 aspirantes que lograron inscribirse hay de todo: desde académicos e intelectuales, especialistas en derecho, política y elecciones, pasando por ex consejeros buenos y malos, hasta mapaches electorales e ilustres desconocidos.
Hasta ahora, la Comisión Especial Electoral de la LVIII Legislatura del Congreso del estado —que se encargará de conducir el proceso de selección de los nueve consejeros propietarios y nueve consejeros suplentes— no alcanza a definir cuáles serán los criterios que garanticen que los designados sean los mejores y cumplan con los principios rectores de legalidad, imparcialidad, objetividad, certeza e independencia.
La renovación del IEE sigue dándose en lo oscurito, en sesiones cerradas y sin claridad sobre cuáles serán las pruebas o filtros a que serán sometidos los candidatos a consejeros para ser nombrados y rendir protesta.
Lo único confirmado es que los primeros eliminados serán aquellos que no hayan cumplido con las bases de la convocatoria o con los requisitos establecidos en el Código Electoral, lo cual resulta una obviedad. Pero nada se sabe de las siguientes etapas. Sólo que hay la intención de reducir la lista de aquí al viernes a 36.
¿Cómo o bajó qué criterios o mecanismos?, sigue siendo la gran interrogante.
Tampoco se sabe a qué atributo darán mayor importancia los diputados de la Comisión Especial, encabezada por la priísta Zenorina González Ortega: si a la preparación académica de los candidatos, a su experiencia en anteriores procesos o a su imparcialidad e independencia, y cómo estas últimas cualidades serán medidas o evaluadas.

En lo personal, creo que el gobernador Rafael Moreno Valle y su secretario general de gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, ya saben a estas alturas quiénes de los siete consejeros actuales que se postularon para ser ratificados llegarán a la recta final y también quiénes de los que se registraron forman parte de su lista de prioridades.
Absurdo e ingenuo sería pensar lo contrario, y menos cuando nadie mejor que Moreno Valle sabe que las elecciones comienzan ganándose en la mesa, y más a sabiendas que las nuevas autoridades municipales y diputados al Congreso del estado serán electos por un periodo extraordinario de cuatro años ochos meses.
Las dirigencias de los partidos políticos seguramente también tienen sus favoritos, de ahí el cómplice silencio que hasta ahora han mantenido frente al oscuro proceso de renovación del Instituto Electoral del Estado.
Esta situación me lleva a pensar que, al final, los nueve consejeros que a más tardar el 30 de octubre designe el Congreso no serán los mejores sino los entren en el juego de las negociaciones, de los pactos en lo oscurito y el reparto de cuotas entre el gobernador y los grupos parlamentarios con representación en la LVIII Legislatura local.
¿Quién será el ganón en la renovación del IEE?
¿Acaso el PRI y los diputados de su fracción se dejarán ganar la mesa antes de entrar formalmente al proceso local electoral del próximo año?
¿A poco el gobernador Moreno Valle y el PAN renunciarán al control del máximo órgano electoral del estado?
Son preguntas, que conste.
***
Simón dice:
“No siento el menor deseo de jugar en un mundo en el que todos hacen trampa.”
François Mauriac (1905-1970) Escritor francés.
Correos electrónicos: rruiz@e-consulta.com y periodistasoy@hotmail.com
Twitter: @periodistasoy

