LA CORTE DE LOS MILAGROS

Elecciones federales de cara a los comicios locales de 2013

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La difícil convivencia del PAN y el gobernador Moreno Valle

El principal reto del PRI será ganar la alcaldía el año entrante

Fernando Morales se lía a golpes en el Sanborns

Si bien el comportamiento de los votantes es muy diferente en elecciones federales y locales, creo que los resultados del 1 de julio nos dan motivos para analizar cómo llegan los principales partidos y actores políticos del estado de cara a los comicios locales del año entrante.

Habría que resaltar, primero, que será muy difícil volver a repetir, para los comicios locales del año entrante, las condiciones que permitieron a Rafael Moreno Valle construir una coalición amplia con el PAN, el PRD, Convergencia y el Panal.

De entrada no se ve cómo el PAN y el PRD puedan ir otra vez juntos tras lo ocurrido en las elecciones federales y la percepción, casi generalizada, de que el gobernador Rafael Moreno Valle operó en este proceso en contra de los candidatos de la coalición de izquierda.

También vislumbro pocas condiciones o incentivos para que el PAN quiera ir en coalición, en Puebla, con el Partido Nueva Alianza (Panal), después de los panistas le declararon la guerra a la dueña de esta organización partidista, Elba Esther Gordillo Morales, en las recientes elecciones federales.

La difícil convivencia RMVR-PAN

No obstante lo anterior, creo que el gobernador Rafael Moreno Valle presionará para que en la entidad el PAN se coaligue con otros partidos —como el estatal Compromiso por Puebla— y así sembrar, como candidatos a presidentes municipales y diputados locales, a muchos de sus colaboradores y operadores políticos carentes de militancia panista.

Entre los prospectos están su cuñado y secretario general de gobierno, Fernando Manzanilla Prieto; su secretaria de Sustentabilidad Ambiental, Amy Louise Camacho; su secretario de Salud, Jorge Fouad Aguilar Chedraui; y su secretario de Infraestructura, José Antonio Gali Fayad.

Bajo estas circunstancias, me parece que el éxito o fracaso electoral del mandatario estatal y del PAN en los comicios locales del año entrante dependerá de los acuerdos que puedan lograr. Lo peor que podría ocurrirles a ambos es llegar a ese proceso divididos o fracturados, lo que tampoco es remoto dado el antagonismo prevaleciente entre Moreno Valle y la dirigencia estatal panista.

Una cuestión que ninguno puede pasar por alto es que en las recientes elecciones presidenciales el PAN se fue al tercer lugar, superado por la coalición de izquierda y la coalición formada por el PRI y el PVEM.

El reto del PRI, la alcaldía de Puebla

Con el PRI de regreso en la presidencia de la República y con mayoría en la Cámara de Diputados, sumando los votos de los legisladores del PVEM y el Panal, lo más probable es que en Puebla el tricolor también recupere muchos de los espacios que perdió en 2010.

Su desafío más importante estará en la capital del estado, donde, a diferencia del resultado nacional, cayó al tercer sitio en estas elecciones federales.

En los comicios intermedios del año entrante, la presidencia municipal de Puebla será la posición en juego más relevante, no sólo por su importancia política sino porque el alcalde que se elija durará en el cargo cuatro años ocho meses, rebasando al periodo constitucional del gobernador en turno, cuyo mandato concluye en enero de 2017.

Si el PRI quiere recuperar la gubernatura en las elecciones de julio de 2016 —por un periodo que sólo durará menos de año y medio— o en julio de 2018, entonces deberá meter el acelerador a fondo en los comicios locales del año entrante para ganar al menos la mitad de los 26 distritos locales y las presidencias municipales de las cabeceras más importantes de la entidad, que hoy están en manos del PAN, con excepción de San Martín Texmelucan, Izúcar de Matamoros, Tepeaca, Teziutlán y Xicotepec.

Izquierda, sin candidatos para repetir hazaña

Con base en los resultados de las elecciones federales y en la imperiosa necesidad que tienen de capitalizar la votación generada por Andrés Manuel López Obrador en la entidad, creo que los perredistas poblanos optarán por mantener la coalición de izquierda en los comicios locales de 2013.

El gran problema del PRD y del resto de los partidos de izquierda es su carencia de cuadros, de dirigentes representativos y figuras que atraigan la atención del electorado.

Sin candidatos fuertes a las principales presidencias municipales y representativos de las distintas regiones del estado para ser postulados como candidatos a diputados locales uninominales, muy difícilmente el PRD, el PT y MC (antes Convergencia) podrán repetir en los comicios locales del año entrante la votación computada en estas elecciones federales.

Y no me refiero a los más de 860 mil votos de Andrés Manuel López Obrador, que parecen inalcanzables, sino sólo a los 681 mil sufragios de Manuel Bartlett y a los 652 mil del conjunto de sus 16 candidatos a diputados federales.

En comicios locales, la suma de votos de los candidatos de la izquierda en el estado nunca ha llegado al 20% del total.

Panal, rol complicado en los comicios locales

En un escenario de alta competencia electoral entre el PAN y el PRI como el que se prevé en el proceso electoral del año entrante, es difícil pronosticar cuál será el rol del Panal.

Aun cuando en Puebla el Panal está supeditado al gobernador Rafael Moreno Valle, las posibilidades de que esta organización se alíe con el PAN en contra del PRI se vislumbran remotas, dados los acuerdos de Elba Esther Gordillo con el priísta Enrique Peña Nieto.

Lo contrario también parece poco probable: que el Panal se coaligue con el PRI para derrotar al PAN y al gobernador aliancista Moreno Valle, en función de la buena relación que existe entre el mandatario estatal y la cacique del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

En tales circunstancias, lo más viable es que el Panal postule candidatos propios a presidentes municipales y diputados al Congreso del estado, aprovechando los desprendimientos y rupturas que en cada proceso electoral se dan en el PRI y el PAN, con el objetivo de convertirse en la tercera fuerza política del estado, posición que tradicionalmente ha correspondido al PRD.

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En corto

Este domingo escenificaron tremendo escándalo el dirigente estatal del PRI y el dirigente municipal de Tehuacán, Jacobo Aguilar Sánchez, en el Sanborns del Boulevard Héroes del 5 de Mayo, en la colonia Huexotitla.

Ambos priístas se trenzaron a golpes en pleno restaurante ante la sorpresa de decenas de comensales domingueros.

La gresca tuvo lugar minutos después de las 9 de la mañana, cuando ambos dirigentes esperaban el llamado del Consejo Local del IFE para la entrega de las constancias de mayoría de Blanca Alcalá Ruiz y Lucero Saldaña Pérez como candidatas al Senado.

La riña se produjo por los reclamos que le hizo a Fernando Morales el dirigente del Comité Municipal del PRI de Tehuacán, quien se encontraba acompañado de su hermano Isaac Aguilar Sánchez y el empresario Luis Cobo, a los que el dirigente estatal priísta respondió de mal modo.

Tan de mala manera que de los insultos, Fernando Morales y Jacobo Aguilar pasaron a los golpes y a las patadas en medio de mesas y comensales.

Los dirigentes fueron separados cuando ambos habían caído al piso, por la secretaria general del CDE del PRI, Fedra Soriano Corrales; el coordinador estatal de movilización, Juan Manuel Vega Rayet; y otros priístas que iban con Fernando Morales y Jacobo Aguilar.

Este último ha venido denunciando que su dirigente estatal no apoyó al PRI de Tehuacán ni a su candidata a diputada federal María del Carmen García de la Cadena pese a lo cual pudieron ganar las elecciones del 1 de julio en el distrito.

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Simón dice:

“Gobernar dentro de un régimen democrático sería mucho más fácil si no hubiera que ganar constantemente elecciones.”

Georges Benjamin Clemenceau (1841-1929) Político y periodista francés.


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