Contrarreforma electoral: presidente chiquito vs secretario grandote
Las reformas y adiciones aprobadas por el Congreso del estado al Código de Instituciones y Procesos Electorales están lejos de ser de avanzada. Son, más bien, una contrarreforma encaminada a obtener el control gubernamental del Instituto Electoral del Estado (IEE) por medio del burócrata de más alto rango en el organismo.
Entre las modificaciones más importantes aprobadas este miércoles por la LVIII Legislatura local —por 40 votos a favor y 1 abstención— destacan la supresión de facultades del Consejo General del Instituto y del consejero presidente para nombrar directores, contratar personal, planear y ejecutar la política de comunicación social y manejar la Unidad del Servicio Electoral Profesional, entre otras.
Estas atribuciones se las pasaron al secretario ejecutivo, figura que ya de por sí era muy importante, pues concentraba las funciones y facultades que antes tenían por separado el secretario general y el director general del organismo.

Con las nuevas reformas al Código Electoral, el consejero presidente perdió el voto de calidad que le concedía el artículo 160 en caso de empate. Ahora, cuando haya un empate, se procederá a una segunda votación y, de persistir esto, el consejero presidente tendrá que retirar el asunto y enlistarlo para la siguiente sesión.
El consejero presidente también perdió su derecho de proponer ternas al Consejo General para el nombramiento de los directores de Administración, Organización Electoral, Capacitación Electoral y Educación Cívica, así como de Prerrogativas, Partidos Políticos y Medios de Comunicación. También perdió su atribución de someter al Consejo General la creación de nuevas direcciones para el mejor funcionamiento del Instituto.
Todas estas facultades ahora están en manos del secretario ejecutivo del Instituto.
Otra atribución no menor que perdió el consejero presidente es su jerarquía sobre la Unidad de Fiscalización, instancia encargada de auditar, fiscalizar y llamar a cuentas a los partidos políticos para que justifiquen los recursos públicos que reciben.
Esta Unidad estará ahora adscrita al Consejo General.
Por cierto que éste, que es el máximo órgano de dirección colegiada del Instituto, tampoco salió bien librado con la contrarreforma al vapor aprobada por el Congreso, ya que le quitaron el control de la Unidad del Servicio Electoral Profesional, instancia responsable de los nombramientos, promociones y ascensos de personal que labora en el organismo, para dárselo al súper poderoso secretario ejecutivo.
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Simón dice:
«Todo poder excesivo dura poco.»
Lucio Anneo Séneca (2 AC-65) Filósofo latino.

