La diferencia entre ganar y perder: la operación electoral el día D
La encuesta del Centro de Investigaciones y Opinión Pública (CISO) de la BUAP, que desde el viernes se ha difundido por partes, debe tomarse con reservas. Y no porque esté manipulada o sus realizadores carezcan de capacidad técnica o metodológica.
No. De ninguna manera. Simplemente por el tiempo en que ésta se levantó (del 5 al 9 de junio, es decir hace 16 días), y por la intencionalidad de quienes la filtraron a una semana de las elecciones, con el claro propósito de minimizar el crecimiento de los candidatos de la coalición de izquierda, integrada por el PRD, el PT y el PMC.
En los cinco distritos que integran la zona metropolitana de Puebla, de acuerdo con mediciones efectuadas a finales de la semana pasada, los candidatos de la coalición Movimiento Progresista en realidad van a la cabeza en las elecciones para presidente de la República y senadores, y en primero o segundo lugar en las elecciones para diputados federales en los distritos 6, 9, 11 y 12 de Puebla, así como en el 10, con cabecera en San Pedro Cholula.

Respecto a estos últimos, en el distrito 6 –que comprende el nororiente de la capital del estado– el PAN lleva la delantera y la coalición de izquierda va en segundo lugar. Lo mismo sucede en el distrito 10, con cabecera en San Pedro Cholula.
En los demás distritos de la zona metropolitana (el 9, el 11 y el 12) la ventaja es para los candidatos de la coalición Movimiento Progresista, aunque ni el 20% de los ciudadanos de esas demarcaciones los conozca.
Esto no significa que los abanderados de la izquierda vayan a ganar o tengan asegurado el triunfo, pues una victoria electoral no sólo depende de las preferencias de cada candidato, partido o coalición, sino de la capacidad que éstos tengan para vigilar el voto, cubrir con representantes (a prueba de sobornos) la totalidad de las casillas, movilizar a sus simpatizantes el día de la jornada electoral y desalentar a los posibles votantes de sus contendientes.
Tareas en las cuales los candidatos y partidos de izquierda no se han distinguido, al menos en la entidad.
A la pregunta ¿quién ganará en Puebla las elecciones?, mi respuesta es: los candidatos, partidos o coaliciones que mejor control tengan de sus estructuras electorales y de movilización, y que, claro, encabecen las preferencias electorales o estén en segundo lugar con una desventaja no mayor de cinco puntos respecto del puntero.
Bajo estas condiciones, creo que en el distrito 6 la puja estará entre el panista Enrique Guevara y el candidato de la izquierda, Mario Chapital. En el distrito 9, la contienda por la diputación federal se definirá entre Blanca Jiménez y Abelardo Cuellar. En el distrito 10, la puja también estará entre el panista Julio Lorenzini y el candidato de la coalición de izquierda Alejandro Oaxaca.
En el distrito 11, los protagonistas de la contienda son Luis Fernando Bravo, de la coalición Movimiento Progresista; María Isabel Ortiz, del PAN; y Nancy de la Sierra, de la coalición Compromiso por México. Y en el distrito 12 la puja también es entre tres: Gabriela Viveros, de la coalición de izquierda; Néstor Gordillo, del PAN; y Pablo Fernández del Campo, del PRI-PVEM.
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Simón dice:
“Es imposible ganar sin que otro pierda.”
Publio Siro (Siglo I AC-?) Poeta dramático romano.

