Encuestas, error de interpretación
Un grave error que muchos políticos y analistas comenten al leer encuestas e interpretar las tendencias electorales es tomar la preferencia efectiva como el resultado más certero.
En realidad, creo que hoy por hoy los porcentajes más confiables de los estudios demoscópicos deben buscarse en la preferencia bruta, sin dejar de observar el comportamiento de los electores volátiles y el de aquellos que ocultan o esconden su simpatía partidista.
En la última encuesta de Consulta Mitofsky, difundida este martes, Enrique Peña Nieto saca 18 y 19 puntos de ventaja a sus contendientes de la coalición de izquierda y del PAN en preferencia efectiva, debido a que al priísta —a través de una fórmula estadística— se le asignan 9 de cada 20 electores que supuestamente aún no deciden por quién votarán.
Esta distribución es equivocada, y más adelante explicaré por qué.
Sin embargo, en preferencia bruta el margen de victoria del candidato priísta sobre Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota se reduce a 14 y 16 puntos, respectivamente, considerando un 20% de ciudadanos que aún no expresan preferencia alguna.
El comportamiento de los indecisos y de aquellos que no responden a qué candidato o partido darán su sufragio una vez que estén frente a la urna, debe analizarse con mayor detenimiento.
Desde mi perspectiva es erróneo el criterio matemático de asignar proporcionalmente el porcentaje de los que no saben o no contestan, partiendo de la hipótesis de que aún no definen cuál será el sentido final de su voto.
Yo creo que una buena parte de estos supuestos indecisos en realidad ya sabe por quién va a votar, pero no lo expresa abiertamente por una cuestión de seguridad personal, desconfianza hacia el encuestador o vergüenza pública.
Bajo esta hipótesis estoy convencido de que la diferencia entre el puntero de las encuestas (Peña Nieto) y su más cercano contendiente (López Obrador) no es de 14 puntos, como lo revela el más reciente estudio demoscópico de Mitofsky —que coincide con otros publicados por Organización Editorial Mexicana, Milenio y Reforma—, sino menor.
No quiero decir con ello que el candidato de la coalición de izquierda ya casi alcanza al ex gobernador del Estado de México. Para nada.
Lo único que advierto es que la holgada ventaja de Peña Nieto sobre sus más cercanos contendientes ahora sólo es ventaja, y que ésta pudiera estrecharse más si el abanderado del PRI no revierte rápido y con hechos el efecto del movimiento juvenil anti PRI Yo soy 132 o si en el segundo y último debate organizado por el Instituto Federal Electoral —previsto para el 10 de junio en Guadalajara— sigue sin convencer a la audiencia de que su triunfo no significará el regreso del viejo PRI a Los Pinos.
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Simón dice:
“A un pueblo no se le convence sino de aquello de que quiere convencerse.”
Miguel de Unamuno (1864-1936) Filósofo y escritor español.
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