{"id":3324,"date":"2013-04-12T00:19:22","date_gmt":"2013-04-12T00:19:22","guid":{"rendered":"http:\/\/e-consulta.com\/blogs\/corte\/?p=3324"},"modified":"2013-04-12T12:00:45","modified_gmt":"2013-04-12T12:00:45","slug":"libro-vivir-en-el-cuerpo-equivocado-de-juan-pablo-proal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivosblogs.e-consulta.com\/corte\/?p=3324","title":{"rendered":"Libro: Vivir en el cuerpo equivocado, de Juan Pablo Proal"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Vivir en el cuerpo equivocado<\/i> puede leerse y analizarse desde varias perspectivas<\/b>. Desde <b>los derechos humanos de una minor\u00eda<\/b> que sufre maltrato y discriminaci\u00f3n social, pasando por <b>el mirador de los soci\u00f3logos y antrop\u00f3logos<\/b> que buscan comprender las ra\u00edces y misterios de la transfobia en M\u00e9xico; o <b>desde la \u00f3ptica period\u00edstica<\/b>. Y yo de aqu\u00ed soy.<\/p>\n<p><b>Se trata de una muy buena investigaci\u00f3n reporteril sobre un tema tab\u00fa en M\u00e9xico<\/b> y muchas otras naciones. El libro <b>es un amplio reportaje investigado en fuentes directas, con datos duros, que contiene entrevistas con especialistas y v\u00edctimas<\/b> de la disforia de g\u00e9nero, es decir, aquellas personas que viven en el cuerpo equivocado.<\/p>\n<p><b>Digo v\u00edctimas porque \u00e9sa es la sensaci\u00f3n que al lector le queda<\/b> despu\u00e9s de leer sobre la discriminaci\u00f3n y violencia social, los traumas psicol\u00f3gicos y laberintos legales y burocr\u00e1ticos que deben sortear <b>los transexuales cuando tienen que dejar el cl\u00f3set para confesar a su familia y a la sociedad que poseen una identidad sexual que no corresponde con su sexo biol\u00f3gico<\/b>, pero que adem\u00e1s tampoco eligieron.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" alt=\"\" src=\"\/blogs\/corte\/wp-content\/uploads\/130411-corte.jpg\" width=\"400\" height=\"603\" \/><\/p>\n<p>Cuando, a trav\u00e9s de la lectura del libro, <b>se descubre que son expulsados de las escuelas, los ba\u00f1os y sus centros de trabajo<\/b>, una vez que sus compa\u00f1eros descubren que sus genitales no son los que cre\u00edan, o <b>cuando tratan de adaptar su cuerpo a su verdadera identidad sexual mediante tratamientos hormonales<\/b> y dolorosas y costosas cirug\u00edas.<\/p>\n<p>O <b>cuando, en busca del amor o de una pareja, son acusados de marimachas, lesbianas u homosexuales<\/b> en el mejor de los casos, cuando no de degenerados o depravados, por vivir atrapados en el cuerpo equivocado. En este sentido, <b>el t\u00edtulo del libro es muy afortunado<\/b>.<\/p>\n<p>O <b>cuando por fin logran deshacerse del cuerpo impostor en que viven atrapados<\/b>, quit\u00e1ndose las tetas, engrosando la voz y poni\u00e9ndose un pito en lugar de una vagina, <b>tienen que acudir al Registro Civil para cambiarse el nombre y obtener una nueva acta<\/b>. Y no pueden hacerlo a menos que desembolsen 15 mil pesos en peritos sexuales, m\u00e9dicos o legales, y despu\u00e9s de ello <b>deben esperar de cuatro a cinco meses en el Distrito Federal, o entre dos y cinco a\u00f1os fuera de la capital del pa\u00eds<\/b>, para que su nueva identidad sea legalmente reconocida.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigaci\u00f3n de Juan Pablo Proal, <b>este fen\u00f3meno se presenta en uno de cada 37 mil nacimientos<\/b>.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la soluci\u00f3n?<\/p>\n<p><b>En el libro que hoy nos re\u00fane no se plantea ninguna, m\u00e1s all\u00e1 de la tolerancia y comprensi\u00f3n<\/b> del problema. Como bien lo dice el autor: <b>la sociedad mexicana castiga lo que no comprende<\/b>. Y los transg\u00e9nero est\u00e1n lejos de ser entendidos. <b>Existe una pol\u00edtica, consciente o no, de exterminarlos<\/b>.<\/p>\n<p><b>En algunos sectores de la sociedad mexicana<\/b>, muy conservadores, intolerantes o ignorantes, <b>ser transexual equivale a ser asesinado, mutilado, echado de cualquier trabajo<\/b>, discriminado por tu familia, desconocido por tus padres, ignorado por tus amigos, ser corrido de las tiendas, los hoteles y <b>hasta de los ba\u00f1os p\u00fablicos, pues no tienen cabida en los de hombres y tampoco en los de mujeres<\/b>.<\/p>\n<p><b>Una opci\u00f3n ser\u00eda la ingenier\u00eda gen\u00e9tica a partir de los descubrimientos del Genoma Humano<\/b>. Ah\u00ed seguramente se encontrar\u00e1n respuestas para evitar o corregir la disforia de g\u00e9nero menos agresivas que las ofrecidas hoy por <b>la medicina, la endocrinolog\u00eda y la psiquiatr\u00eda<\/b>.<\/p>\n<p><b>Sin embargo tampoco hay que confiar demasiado<\/b>, pues cuando el hombre ha intervenido la naturaleza humana, con nuevas tecnolog\u00edas y en algo tan relativamente sencillo como elegir <b>el sexo de un beb\u00e9<\/b>, o intentado regular el n\u00famero de hijos por familia, en algunos casos facilitando los abortos, se ha equivocado.<\/p>\n<p><b>Francis Fukuyama<\/b>, en \u201cEl fin del hombre. Consecuencias de la revoluci\u00f3n biotecnol\u00f3gica\u201d, aparecido en los primeros dos a\u00f1os del siglo XXI, <b>nos recuerda que en Corea nacieron 122 ni\u00f1os por cada 100 ni\u00f1as a principios de los noventa<\/b>, frente a la relaci\u00f3n normal de 105 por cada 100. La proporci\u00f3n <b>en la Rep\u00fablica Popular China ha disminuido ligeramente menos<\/b>, siendo de 117 ni\u00f1os por cada 100 ni\u00f1as, mientras que en ciertas zonas de la India la relaci\u00f3n es incluso m\u00e1s desigual.<\/p>\n<p><b>En todas estas sociedades, el aborto como medio de selecci\u00f3n sexual es ilegal<\/b> pero, a pesar de las presiones gubernamentales, el deseo de los padres de tener herederos varones ha causado una desigualdad extrema en la proporci\u00f3n de los sexos.<\/p>\n<p><b>Dicha desigualdad tendr\u00e1 consecuencias sociales importantes<\/b>, pues hacia la segunda d\u00e9cada del siglo XXI, es decir en siete u ocho a\u00f1os, <b>China afrontar\u00e1 una situaci\u00f3n en la que una quinta parte de su poblaci\u00f3n masculina en edad de casarse no podr\u00e1 encontrar pareja<\/b>, lo que en opini\u00f3n de este influyente doctor harvariano, provocar\u00e1 una mayor delincuencia. Pero <b>no ser\u00e1 malo al menos para las mujeres, que ahora podr\u00e1n ser selectivas en escoger a sus parejas<\/b>, lo que redundar\u00e1 en una vida familiar m\u00e1s estable para aquellos que puedan casarse.<\/p>\n<p>\u00bf<b>Se imaginan ustedes cu\u00e1les podr\u00edan ser los costos de la humanidad<\/b> cuando \u00e9sta, en aras de evitar el nacimiento de transexuales, <b>pueda elegir el sexo biol\u00f3gico m\u00e1s no mental de sus beb\u00e9s<\/b>? De horror, \u00bfo no?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Cr\u00edmenes odio<\/b><\/p>\n<p><b>En el libro-reportaje<\/b> de Juan Pablo Proal, <b>los cr\u00edmenes de odio<\/b> contra las personas que viven en el cuerpo equivocado <b>ocupan un lugar destacado<\/b>.<\/p>\n<p><b>La organizaci\u00f3n Transgender Europe (TGEU) ha documentado 426 homicidios<\/b> contra personas transexuales en los \u00faltimos dos a\u00f1os y medio en todo el mundo, lo que equivale a <b>un asesinato cada tres d\u00edas<\/b>.<\/p>\n<p><b>En la Ciudad de M\u00e9xico<\/b>, la asociaci\u00f3n \u00c1ngeles en B\u00fasqueda de la Libertad, que integra a trabajadoras sexuales trans, <b>calcula alrededor de 45 homicidios en los \u00faltimos 20 a\u00f1os<\/b>.<\/p>\n<p><b>Dicha cifra no es compartida por el Informe de Cr\u00edmenes de Odio por Homofobia en M\u00e9xico 1995-2008<\/b>, elaborado a partir de la revisi\u00f3n de 71 diarios locales y nacionales. <b>Ah\u00ed se consignan 80 homicidios<\/b> en agravio de personas transg\u00e9nero en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p><b>\u00c9stos y muchos otros asesinatos que jam\u00e1s llegan a conocerse son resultado<\/b>, nos dice el autor, <b>de la transfobia de un amplio sector de la sociedad mexicana<\/b>, que tiene creencias, opiniones, actitudes y comportamientos de agresi\u00f3n, odio, desprecio y ridiculizaci\u00f3n en contra de las personas trans.<\/p>\n<p>Y <b>los polic\u00edas son especialmente transf\u00f3bicos<\/b>, sobre todo cuando son asignados a zonas donde se permite o se tolera el comercio sexual. <b>Los trans son carne tierna, ideal para la extorsi\u00f3n<\/b> o para ser acusados de robo, homicidio, agresi\u00f3n, faltas a la moral y a las buenas costumbres. <b>Son su caja fuerte, su gallina de los huevos de oro<\/b>, sobre todo cuando se investigan cr\u00edmenes seriales atribuidos a hombres que se visten y se arreglan como mujeres, o mujeres con facciones varoniles, como ocurri\u00f3 en 2005 antes de que la polic\u00eda atrapara a <b>Juana Barraza Samperio<\/b>, mejor conocido como la \u201cMatavijejitas\u201d.<\/p>\n<p><b>En su investigaci\u00f3n, Proal no hace una apolog\u00eda de las personas trans<\/b>. Cuenta y documenta que <b>no todas son santas<\/b> y que muchas de ellas, ya metidas en la prostituci\u00f3n, son ladronas y criminales.<\/p>\n<p><b>Vivir en el cuerpo equivocado es una obra de m\u00e1s de 150 p\u00e1ginas<\/b> distribuidas en cinco cap\u00edtulos\u2014 cada uno de los cuales podr\u00eda ser un reportaje en s\u00ed mismo\u2014 <b>rico en testimonios de transexuales que comparten sus vivencias gratas e ingratas<\/b>; salpicado de entrevistas con especialistas en el tema; <b>con an\u00e9cdotas del pasado reciente y que retrata a personajes de la pol\u00edtica y la far\u00e1ndula<\/b>; y que atrapa al lector desde sus primeras p\u00e1ginas por su prosa \u00e1gil y directa, y la sencillez narrativa de un gran reportaje convertido en libro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivir en el cuerpo equivocado puede leerse y analizarse desde varias perspectivas. 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