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Zona

· septiembre 21, 2018

Guillaume Apollinaire

(Traducción de Rosalía Genis Velázquez)

 

Finalmente te cansaste de este mundo viejo

 

Pastora oh torre Eiffel el ganado de los puentes bala esta mañana

 

Estás harto de vivir en la antigüedad grecorromana

 

Aquí hasta los automóviles parecen antiguos

Sólo la religión se mantiene nueva

Se mantiene simple como los hangares de Port-Aviation

 

Sólo en Europa no eres antiguo tú oh Cristianismo

El europeo más moderno es usted papa Pío X

Y a ti a quien las ventanas observan la vergüenza te impide

Entrar en una iglesia y confesarte esta mañana

Lees los prospectos los catálogos los anuncios que cantan en lo alto a todo pulmón

Eh aquí la poesía esta mañana

Y como prosa tenemos los periódicos

Están las entregas de 25 centavos colmadas de aventuras policiales

Retratos de hombres ilustres y mil títulos diversos

 

Vi esta mañana una bonita calle cuyo nombre no recuerdo

Nueva y limpia era el clarín del sol

Los directores los obreros y las hermosas mecanógrafas

Pasan por ahí cuatro veces al día del lunes por la mañana al sábado por la noche.

Una sirena gime tres veces por jornada

Y una campana rabiosa ladra cerca del mediodía

Las inscripciones de los letreros de los muros

De las matrículas de los avisos chillan como pericos

Me gusta la gracia de esta calle industrial

Situada en París entre la calle Aumont-Thiéville y la avenida de Ternes

 

He aquí la joven calle y tú no eres más que un chiquillo

Tu madre no te viste sino de azul y blanco

Eres muy piadoso y con el más viejo de tus camaradas

René Dalize

Se solazan con las pompas de la Iglesia

Son las nueve

El gas declina todo azul

Salen del dormitorio a escondidas

Rezan toda la noche en la capilla del colegio

Mientras eterna y adorable profundidad amatista

Gira para siempre la flamante gloria de Cristo

Es el hermosos lirio que todos cultivamos

Antorcha pelirroja que no apaga el viento

Hijo pálido y cárdeno de la dolorosa madre

Árbol siempre robusto de todas las plegarias

Doble potencia del honor y de la eternidad

Estrella de seis picos

Es Dios que muere el viernes y resucita el domingo

Es Cristo que asciende al cielo superando a todos los aviadores

Y ostenta el récord mundial de altura

 

Pupila Cristo del ojo

Vigésima pupila de los siglos sabe qué hacer

Y transformado en ave este siglo sube como Jesús hacia los aires

Los diablos de los abismos levantan la cabeza para mirarlo

Dicen que imita a Simón el Mago de Judea

Gritan que si sabe volar se le llame volador

Los ángeles revolotean alrededor de Él.

Ícaro Enoch Elías Apolonio de Tiana

Flotan alrededor del primer aeroplano

Se alejan a veces para dejar pasar a aquellos que transportan la Santa Eucaristía

Estos presbíteros que ascienden eternamente elevando la hostia

El avión se posa al fin sin replegar sus alas

El cielo se atiborra entonces de millones de golondrinas

En raudo vuelo acuden los cuervos los halcones los búhos

De África llegan los ibis los flamencos los marabúes

El ave Ruc célebre entre juglares y poetas

Planea llevando en garras el cráneo de Adán la primera cabeza

El águila surca el horizonte emitiendo un gran grito

Y de América viene el pequeño colibrí

De China los pihis largos y flexibles

Que sólo tienen un ala y navegan en pareja

Además he aquí a la paloma espíritu inmaculado

Que escolta al ave lira y al pavorreal ocelado

El ave fénix esa antorcha que se engendra a sí misma

Inundando todo en un instante con su ardiente ceniza

Llegan las sirenas cantando hermosamente

Dejando los peligrosos estrechos

Y todos águila fénix y pihis de la China

fraternizan con la máquina voladora

 

Ahora caminas solo por París entre el gentío

Rebaños de autobuses mugen cerca de ti

La angustia del amor te cierra la garganta

Como si nunca más debieras ser amado

Si vivieras en el pasado entrarías a un monasterio

Usted se avergüenza cuando se sorprende rezando una plegaria

Te burlas de ti y como fuego del infierno tu risa crepita

Los destellos de tu risa doran el fondo de tu vida

Tu vida un cuadro colgado en un museo sombrío

Que algunas veces vas a mirar de cerca

 

Hoy caminas por París las mujeres están ensangrentadas

Era y no querría acordarme de ello era

El declive de la belleza

 

Rodeada de flamas fervientes Nuestra Señora me ha mirado en Chartres

La sangre de su Sagrado Corazón me inundó en Montmartre

Me enferma oír las bienaventuranzas

El amor que padezco es un mal vergonzoso

Y la imagen que te posee te hace sobrevivir en el insomnio y en la angustia

Siempre cercana a ti esta imagen que pasa

 

Estás a la orilla del Mediterráneo

Bajo limoneros que florecen todo el año

Con tus amigos te paseas en barco

Uno es nizardo uno mentoniano y dos de Turbia

Miramos con espanto los pulpos de las profundidades

Entre las algas nadan los peces imágenes del Salvador

 

Estás en el jardín de una posada a las afueras de Praga

Te sientes muy feliz

Hay una rosa en la mesa

Observas en lugar de escribir tu cuento en prosa

A la cetonia que duerme en su corazón

 

Espantado te ves dibujado en las ágatas de San-Vit

Estabas triste a morir el día que allí te viste

Te parecías a Lázaro enloquecido por la luz

Las agujas del reloj del barrio judío funcionan al revés

Y tú retrocedes también en tu vida lentamente

Ascendiendo al Hradchin

y en la noche escuchando en las tabernas cantar canciones checas

 

Hete aquí en Marsella en medio de las sandías

 

y en Coblenza en el hotel del Gigante

 

o en Roma bajo un níspero del Japón

 

En Ámsterdam con una joven que tú encuentras hermosa y que sin embargo es fea

Se tiene que casar con un estudiante de Leyde

Donde se rentan habitaciones en latín Cubícula locanda

Me acuerdo pasé tres días allí y otros tantos en Gouda

 

Estás en París con el juez de instrucción

Como un criminal te ponen en arresto

 

Has hecho dolorosos y felices viajes

Antes de percibirte en la mentira y en la edad

Has sufrido de amor a los veinte y a los treinta

He vivido como un loco y perdido mi tiempo

Ya no osas mirar tus manos y a todo momento quisieras gimotear

Por ti por la que amas

Sobre todo por lo que te ha horrorizado

 

Miras con los ojos colmados de lágrimas a esos pobres emigrantes

Creen en Dios suplican a las mujeres amamantar a los niños

Envuelven con su olor el vestíbulo de la estación San Lázaro

Confían en su estrella como los reyes magos

Esperan ganar dinero en Argentina

Y regresar a su país después enriquecidos

Una familia transporta un edredón rojo como usted transporta su corazón

Este edredón y nuestros sueños son también irreales

Algunos de estos emigrantes permanecen aquí y se alojan en casuchas

En la calle de los Rosales o en la calle de Écouffes

Los he visto a menudo en la noche tomar el aire en la calle

Se mueven apenas como piezas de ajedrez

Hay sobre todo judíos cuyas esposas usan peluca

Y permanecen sentadas exangües al fondo de las tiendas

 

Estás de pie delante de la barra de un bar de mala muerte

Bebes un café de dos céntimos entre los desgraciados

 

Eres la noche en un gran restaurante

 

Estás mujeres no son malas simplemente tienen sus problemas

 

Todas incluso la más fea han hecho sufrir a su amante

 

Es la hija de un sargento de la ciudad de Jersey

 

Sus manos que yo no había visto son duras y agrietadas

 

Me causa una piedad inmensa las costuras de su vientre

 

Ahora humillo a una pobre chica de risa horrible mi boca

 

Estás solo la mañana va a llegar

Los lecheros hacen tintinear sus campanillas en las calles

La noche se aleja como una hermosa mestiza

Es Ferdine la falsa o Léa la solícita

 

Y tú bebes este alcohol quemante como tu vida

Tu vida que bebes como aguardiente

 

Caminas rumbo a Auteuil quieres llegar a tu casa a pie

Dormir entre tus fetiches de Oceanía y de Guinea

Son también Cristos de alguna que otra manera y de otra creencia

Son los Cristos inferiores de las oscuras esperanzas

 

Adiós Adiós

 

Sol decapitado

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