Consultario
  • Ensayo
  • Museo
  • Narrativa
  • Opinión
  • Palimsesto
  • Poesía
  • Teatro
  • Directorio
  • Tendencias
  • e-consulta
pavese
KAOS 0

Suicidio y literatura: Cesare Pavese

· septiembre 11, 2020

Antonio Bello Quiroz

 

Quien odia, no está nunca solo: está en compañía del ser que le falta.

Césare Pavese

 

Hoy, 10 de septiembre, se reconoce como Día Nacional de la Prevención del suicidio, y más allá de entrar a la discusión sobre si es o no factible prevenir este acto radical, creo que siempre vale poner la luz en el suicidio (aquí ligado a la literatura), que es, dice el psicoanalista francés Jacques Lacan, “El único acto de éxito sin fracaso”.

Con mucho tinte de mito, algunas inferencias sacadas de los estudios de epidemiología sobre el suicidio señalan que los escritores son mucho más propensos que otras personas a sufrir enfermedades maniacodepresivas o trastornos de la personalidad o el ánimo, las cuales son consideradas como causas del suicidio.

Sabemos que desde 1969 la atención sobre el suicidio se ha incrementado por la Organización Mundial de la Salud debido a los alcances que este fenómeno comenzó a generar en el orden social, político e incluso económico a nivel mundial. Ya para el año 1990 ese mismo organismo internacional consideraba al suicidio y otras lesiones autoinfligidas como “la quinta causa de carga de enfermedad en el mundo entre los 15 y 44 años”. En 2001, la OMS estimaba que más de 500.000 personas se habían suicidado.

En realidad, las estadísticas aportan muy poco y ayudan en casi nada para acercarnos a un fenómeno tan complejo como el suicidio. En realidad, como decía Lacan, no es en absoluto entendible que un porcentaje x de personas opine, piense, sienta algo cuando en la clínica nunca se encuentran dos personas iguales.

En diversas partes del mundo, el suicidio es visto como un problema de salud pública y han enderezado sus esfuerzos en conocer las causas y establecer políticas públicas de prevención. Sin embargo, en este sentido, muchas dificultades se presentan para alcanzar una reducción del fenómeno y, paradójicamente, cuantos más recursos se destinan para estos fines, mayor es el incremento en la incidencia de suicidios.

Lo cierto es que el suicidio ha sido un enigma a lo largo de la historia. Se trata de un acto que en diversas dimensiones conmueve y cuestiona a la sociedad, la detiene en seco y la confronta con la insuficiencia de toda explicación. No hay discurso que pueda en definitiva dar cuenta del acto, el psicoanálisis tampoco se lo propone.

En todas las épocas, la literatura nos ofrece múltiples ejemplos de escritores que decidieron darse muerte. Empédocles, Epicuro y Séneca son figuras de la antigüedad que se suicidaron.

En nuestra época, durante el siglo XX, algunos escritores como Ernest Hemingway, Virginia Woolf, Arthur Kostler, Primo Leví, Yukio Mishima, Stefan Zweig, Walter Benjamin, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Cesare Pavese, Sándor Maraí, entre muchos otros, también decidieron suicidarse.

Sigmund Freud, inventor del psicoanálisis, en diversos momentos de su obra, se detuvo a pensar la cuestión del suicidio. Lo hace, por ejemplo, en 1901, con Psicopatología de la vida cotidiana, donde el suicidio es considerado como consecuencia de un conflicto psíquico en el individuo que se encuentra dividido. Sobre este planteamiento, que será la tesis fundamental de Freud sobre el suicidio, escribe: “Es sabido que en casos graves de psiconeurosis suelen aparecer, como síntomas patológicos, unas lesiones autoinferidas, y nunca se puede excluir que un suicidio sea el desenlace del conflicto psíquico”. Sin embargo, nos dice aún más: “muchos daños en apariencia casuales sufridos por estos enfermos son en verdad lesiones que ellos mismos se infligieron. Hay en permanente acecho una tendencia a la autopunición, que de ordinario se exterioriza como autorreproches, o presta su aporte a la formación de síntomas”. Así, en este momento, Freud va a vincular al suicidio con una tendencia al autocastigo, y más tarde lo relacionará con el sentimiento inconsciente de culpa.

Además del suicidio deliberado, consciente, Freud señala la existencia de “una aniquilación semideliberada que sabe explotar hábilmente un riesgo mortal y enmascararlo como azaroso infortunio”.

Lo que destaco es el señalamiento de esta tendencia intensa a la autoaniquilación que se encuentra presente, nos va a decir Freud, en un número de seres humanos mayor que el de aquellos en que se realiza: “las lesiones infligidas así mismo son, por regla general, un compromiso entre esa pulsión y las fuerzas que todavía se le contraponen, y aún en los casos en que realmente se llega al suicidio, la inclinación a ello estuvo presente desde mucho tiempo antes con menor intensidad, o bien como una tendencia inconsciente y sofocada”.

En la literatura, algunos escritores dejan en su obra constancia de la presencia en sus vidas de esa poderosa tendencia a autoaniquilación. La poeta Alejandra Pizarnik, por ejemplo, al inicio de su diario, a los 18 años escribía: “¡Morir! ¡Claro que no quiero morir! Pero, debo hacerlo. Siento que ya está todo perdido”. Poco más tarde, cuando contaba con 26 años, escribe, también en su diario: “De todos modos el horizonte es siempre el suicidio. Cada año prolongo la fecha. Hoy la prolongué muchísimo: me mataré cuando tenga treinta años”. Finalmente se suicidio a los treinta y seis años.

Freud nuevamente vuelve a hablar del suicidio en el caso Dora, en 1905. Se refiere esencialmente a la carta que los padres de la muchacha encuentran en uno de sus cajones en donde se despide de ellos porque ya no podía soportar más la vida. Freud infiere que la muchacha misma la dejó al alcance de sus padres. Ante el hallazgo de la amenazante carta, ellos decidieron ponerla en tratamiento con Freud. El intento de suicidio como un mensaje al Otro, una actuación.

Según el Diccionario introductorio de psicoanálisis lacaniano de Dylan Evans, el acting out: “se produce cuando la negativa del Otro a escuchar hace imposible el recuerdo. Cuando el Otro se ha vuelto ‘sordo’, el sujeto no puede transmitirle un mensaje en palabras y se ve obligado a expresarlo en acciones. De modo que el acting out es un mensaje cifrado que el sujeto dirige a otro”.

Las ideas suicidas o intentos de suicidio bien podrían leerse como “puestas en escena”, un mensaje o llamado dirigido al Otro en cartas, mensajes o diarios, donde se expresan las razones que dan cuenta y justifican las intenciones suicidas. Y este es el punto: más que la decisión de matarse, el suicida muestra en sus escritos un llamado al Otro y al mismo tiempo la imposibilidad de que se tenga una respuesta válida. El intento que se expresa en las cartas, como vimos con Dora, no impide que eventualmente el suicidio se consume. El intento es cosa seria.

Freud va a dar un novedoso aporte al estudio del suicidio y en 1913, en Tótem y Tabú, escribe: “los impulsos suicidas de nuestros neuróticos resultan ser, por regla general, unos autocastigos por deseos de muerte dirigido a otros”. Esta afirmación bien podría tomarse como la segunda tesis de Freud ante el suicidio.

El poeta italiano Cesare Pavese, muy reconocido escritor, gana el premio Strega en 1950. Se trata de un momento de máxima gloria y, sin embargo, escribe en su diario El oficio de vivir: “¿He hecho algo en mi vida que no fuese de tonto? De tonto en el sentido más trivial e irremediable, de hombre que no sabe vivir, que no ha crecido moralmente, que es vano, que se mantiene en el puntual del suicidio, pero que no lo comete”.

Freud sostiene que el yo sólo puede darse muerte si en virtud del retroceso de investidura de objeto puede tratarse como objeto y dirigir hacía sí mismo la hostilidad que recaería sobre un objeto: “La sombra del objeto ha caído sobre el yo”, sentencia el maestro vienés en Duelo y melancolía, de 1915. El análisis de la melancolía revela que el yo sólo puede darse muerte cuando el odio es más eficaz que el amor para mantenerse unido imaginariamente al objeto. Cesare Pavese, en este sentido, escribe en su diario: “Quien odia, no está nunca solo: está en compañía del ser que le falta”.

Cesare Pavese, ese sufridor ejemplar, como le llama Susan Sontang, seis años después de haber terminado relaciones amorosas con Tina, escribe en su diario: “el golpe bajo que te ha dado Tina lo llevas siempre en la sangre. Has hecho de todo para encajarlo, hasta lo has olvidado, pero de nada te sirve huir. ¿Sabes que estás solo? ¿Sabes que no eres nada? ¿Sabes que te deja por eso?”. Pavese se suicida el 26 de agosto de 1950 ingiriendo una sobredosis de somníferos.

El suicidio es esencialmente un acto, y por tanto se sitúa por fuera de la palabra, fuera de la dimensión del lenguaje, o si se quiere, en lo real del lenguaje. En el acto se tramita una angustia que no encontró las vías del síntoma histérico o la obsesión.

Share Tweet

admin

You Might Also Like

  • nave-de-los-locos-420x243 KAOS

    Las locuras y sus naves

  • KAOS

    Dalí, Freud, Lacan

  • el_poder_del_silencio-1030x687 KAOS

    El silencio y la potencia de la palabra

No Comments

Leave a reply Cancel reply

Recientes

  • Gorilas en Trova 0

    Tirsso Castañeda: sinapsis y revelaciones

    Abril 20, 2022 / Por Maritza Flores Hernández Rodeado de su obra, el artista plástico Tirsso Castañeda conversa sobre cómo el arte es revelación del yo interior, de ...

    On abril 21, 2022 / By admin
  • teatroprincipal_puebla
    Tinta Insomne 0

    Las calles de Puebla

    Fabiola Morales Gasca (Portada: Teatro Principal de Puebla. Tomada de https://www.mexicoescultura.com/recinto/50387/teatro-principal-de-puebla.html#prettyPhoto) Siempre he amado las calles del Centro Histórico de Puebla. El Teatro Principal fue, durante mucho tiempo, ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • picasso_blue1
    DCTS 0

    Las madres y el otoño

    Márcia Batista Ramos (Portada: Pablo Picasso, Madre e hijo, 1901. Periodo azul)   Divinos misterios trae el otoño, que derrama las hojas en tonos naranjas y amarillentos, precediendo ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • Fronteras infranqueables
    Ensayo 0

    Fronteras infranqueables

    Jorge Escamilla Udave   La experiencia de leer un libro conjuga una serie de aspectos que suelen ser reglas de oro para el lector potencial y los más ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • secesionenmexico
    Las malditas ciencias sociales 0

    ¿Cuántos regionalismos caben en el nacionalismo?

    Cúmulo Obseso / Aarón B. López Feldman   ¿Quién recuerda cuando la nación hace memoria? Jesús Martín-Barbero   Cuando hablamos de nacionalismo y de regionalismo hablamos de la ...

    On noviembre 20, 2020 / By admin
  • Directorio

© 2013 Solo Pine Designs, Inc. All rights reserved.