Mariela Arrazola Bonilla
En días pasados la casa Sotheby’s anunció que el 5 de mayo pondrá a la venta en su establecimiento neoyorquino dos importantes colecciones: la Colección Goldwyn y la Colección Jerome H. Stone. Los Goldwyn, considerados parte de la realeza de Hollywood, son la G de los estudios MGM, poseen una colección que vale entre 25 y 30 millones de dólares e incluye obras de Picasso, Matisse, David Hockney y Diego Rivera, entre otros. La colección Jerome H. Stone, por otro lado, pertenece al empresario estadunidense del mismo nombre, fundador de la International Alzheimer’s Association, cuyo valor se estima en 40 millones de dólares. Cuenta con obras de Fernand Léger, Alberto Giacometti, Joan Miró, Juan Gris y Marc Chagall.
Además de que el evento será un importante acontecimiento social en el mundo de las élites, es relevante culturalmente hablando porque este tipo de colecciones cambia de manos una vez cada tres generaciones. En el caso de la Goldwyn Collection, son los nietos de los coleccionistas originarios los que en esta ocasión han puesto a la venta estas obras luego de la muerte de Samuel Goldwyn Jr.
Lotes estrellas
Las obras de arte más importantes en cuanto a su precio, son L’Allée des Alyscamps (1888) de Vincent van Gogh y Nymphéas (1905) de Claude Monet, la primera con un precio estimado que no ha sido revelado, aunque algunas fuentes (Artnet) sugieren que es de al menos 40 millones de dólares, y la segunda con estimado que oscila entre 30 y 45 millones de dólares.
Sin embargo, los precios del arte, y en especial de Vincent, no han sido siempre inalcanzables. Haciendo memoria… De hecho, las subastas de pintura no fueron realmente importantes en el mercado del arte hasta mediados del siglo XX. El boom del impresionismo y el postimpresionismo en el mercado del arte comenzó en 1957, con la venta de colecciones importantes, como la Weinberg, en Londres, que constaba de diez cuadros de Van Gogh, mismos que se vendieron por un total de 787,400 dólares. No obstante, fue hasta finales de los ochenta que se percibió un incremento exponencial en los precios de las obras del artista: en 1987 Christie’s subastó Los girasoles en Londres recaudando 39.9 millones de dólares. Por otro lado, Sotheby’s subastó Los lirios en otoño, obteniendo 53.9 millones de dólares. La última venta blockbuster con récord histórico de un Van Gogh fue el Retrato del Dr. Gachet, comprado en 1990 por el magnate japonés Ryoei Saito por 82.5 millones de dólares. Matemáticamente esto significa que en el lapso de 58 años las obras de Van Gogh incrementaron su precio en ¡507%! Razón por la cual la venta del 5 de mayo atraerá la atención de los grandes coleccionistas, pero también de los inversionistas corporativos, pues hay pocas oportunidades de hacerse de una obra de este tipo.
La pintura titulada L’Allée des Alyscamps, obra que data de 1888, cuando el artista estaba en el sur de Francia en compañía de Paul Gauguin, será sin duda uno de los lotes estrella de la noche en las subastas de primavera. Esta pintura si bien salió a la venta en el 2003, sólo alcanzó los 11.8 millones, por lo que pasó, es decir, no se alcanzó el precio de reserva y por ende no fue vendida. Uno de los atractivos artísticos de la obra es que date del periodo en que Van Gogh realizó la Los girasoles. La obra tiene una procedencia bastante atractiva también. Uno de sus primeros propietarios fue ni más ni menos que Ambroise Vollard, marchante de arte francés responsable en gran medida del éxito de Picasso. Es una obra poco vista: ha sido expuesta en diez museos desde 1901 hasta 2014.
Es difícil determinar si la obra romperá récords de venta; al menos no será fácil que alcance los 82.5 millones que alcanzó Retrato del Dr. Gachet. No obstante, si sale a la venta es porque la subastadora ha realizado ya un estudio de mercado, pero además la utiliza para hacer más atractiva la venta de las colecciones mencionadas al principio.









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