Francisco Hernández
Son ojos desenvueltos
los poros de tu piel.
Perfiles de las embarcaciones
hacen de ellos sus muelles.
Bajas los párpados
y a mis labios
te enfrentas,
liebre diminuta
ante un cerdo negro
hambriento, despreocupado
por el barro
que penetra
en su hocico babeante.
Gozas entonces.
Rozas mis testículos y mordisqueas
mi vientre con tus placeres.
Gozamos entonces.
Tu piel, tan lisa,
Se deja acariciar por mi
barba crecida, mientras
los dedos de mis pies
llegan a tu garganta.
Imaginas el cielo palpable
que ya no puedes ver
y a una corriente eléctrica
te entregas,
retorciéndote.
——
Tomado de Mal de Graves (Almadía, México, 2013). Robert Graves fue un médico irlandés que nació a finales del siglo XVIII y así también se llamó el poeta nacido en Wimbledon, autor de la Diosa Blanca.









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