Diana Frida De Lima Mar

Pez león, por David R. (2016)
La denominación de “pez león” se utiliza para los peces venenosos de arrecifes, como el Pterois volitans y Pterois miles, y son considerados especies de amenaza potencial hacia los ecosistemas arrecifales.
Los peces león son nativos del Océano Pacífico e Índico. Su hábitat preferido es las inmediaciones de los arrecifes de coral y afloramientos rocosos en las cálidas aguas marinas de los trópicos. Ahora se les puede encontrar en el Océano Atlántico y gran parte de la costa de las Bahamas, el Mar Caribe y el Golfo de México. Existen dos posibles causas de esta invasión del pez león: por aparente descuido de acuaristas y por la destrucción ocasionada por el huracán Andrew (1992).
Son considerados especies exóticas invasoras porque se presenta en áreas fuera de su distribución natural y tienen la capacidad de establecerse en un nuevo sitio y dispersase sin control, lo que afecta al ecosistema y a las especies nativas, así como a la economía y la salud. En México se les detectó en 2009 en el Mar Caribe, en arrecifes coralinos de Cozumel, y capturados en el sureste del Golfo de México, frente a la costa de Yucatán. Por su dieta y toxicidad, se les considera una amenaza.
Dieta del pez león
Estos peces son carnívoros voraces y emboscan a sus presas arrinconándolas mediante movimientos gentiles y envolventes de sus grandes aletas pectorales. Se alimentan de peces de arrecife (algunos de alto valor comercial y de subsistencia), langostas juveniles y otros crustáceos pequeños. Un solo pez león puede causar una reducción de 79% en las densidades de peces jóvenes en un arrecife. En su hábitat natural, sus enemigos naturales son los meros (Epinephelidae) grandes y los tiburones, que mantienen la población del pez león controlada.
Toxicidad
La belleza natural del pez león se admira en sus distintivas rayas blancas, marrones o granates, y en las espinas dorsales, anales y pélvicas de tonos brillantes que advierten del peligro de una picadura mortal. Tienen tentáculos carnosos sobre los ojos y debajo de la boca, una aleta pectoral en forma de abanico y posee tejidos glandulares venenosos en las espinas. Puede alcanzar una longitud de 35-38 cm aunque se ha reportado de 45 cm en el mar Caribe.

Fotografía de pez león por Wolcott Henry (2011)
Estos peces tienen 13 espinas dorsales largas y separadas, de 10 a 11 rayos blandos dorsales, tres espinas anales y seis a siete rayos anales blandos ubicadas ventralmente. Cada una de estas espinas produce una picadura dolorosa y venenosa, posee en su interior un conducto que conecta en uno de sus extremos a una glándula que segrega entre 3 y 10 mg de veneno. Para causar la muerte de una persona de 60 Kg. se requiere de 21 mg. del veneno. Los efectos pueden durar días, causando dolor extremo, dificultad respiratoria e incapacidad temporal en la víctima por parálisis.
Colonización
Los peces león pueden vivir en hábitats diferentes, que incluyen pastos marinos, manglares y arrecifes coralinos, en áreas poco profundas o en profundidades hasta de 200 m, pero prefieren aguas cálidas (≥ 15°C) y tranquilas.
Desovan en parejas y son gonocócicos (tiene sexos separados y no son hermafroditas). Alcanzan la madurez sexual en aproximadamente 1-2 años y llegan a producir hasta dos lotes de huevos en cada desove, con una fecundidad anual de 2 millones de huevecillos. Su larva permanece en promedio 26 días en el plancton y viaja a través de las corrientes marinas. Todo esto les ha permitido invadir con extrema rapidez nuevos hábitats marinos. Para la costa de Yucatán, apenas se está detectando que no es activo sexualmente todo el año sino sólo en verano.
Control del pez león
La sorprendente capacidad de adaptación de las poblaciones invasoras del pez león ha mostrado la imposibilidad de erradicarlas por completo. Algunos peces, como los meros (Epinephelidae), podrían combatir la invasión.
Control en México
Se han puesto en marcha diferentes programas para investigar la invasión del pez león y las alternativas para disminuir su población. Así lo ha hecho el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel con el Programa Voluntario de Captura y Control del Pez León, auspiciado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), donde se les permite extraer al pez león con la responsabilidad de que los participantes acepten el riesgo inherente en la pesca.
También el Consejo Nacional del Ambiente (CONAM) colabora con varios centros de investigación e instituciones educativas nacionales e internacionales para el estudio de este pez, lo que ha dado como resultado propuestas para su aprovechamiento, dado su valor nutricional.
Aún se desconoce la preferencia como mascota de acuario en México, pero se ha fomentado su consumo en restaurantes, como una alternativa para combatir su invasión, pues la carne no es venenosa. En Cozumel y en Puerto Morelos (Quintana Roo) se comercia como filetes y se importa a Estados Unidos. En México ha surgido un proceso de compraventa de ejemplares capturados en el Mar Caribe Mexicano, el precio varía de 300 a 800 pesos, según tamaño y origen.
Deleite del pez león
En distintas regiones del mundo, el pez león tiene mucha fama como alimento, pues es una especie abundante y su distribución va en aumento. Por ello, y por tratarse de una especie no nativa que causa peligro para el hombre y el medioambiente, se promueve su consumo.
Formas de cocinar pez león
Debido a la firmeza de su carne, existen infinidad de recetas para prepararlo: a la parrilla, horneado, frito, salteado, o pochado (cocción suave mediante un líquido). Como ya se mencionó, el pez león tiene espinas conectadas a glándulas venenosas, pero sus aletas pectorales al igual que su carne están libres de las toxinas, que además, al estar formadas por polipéptidos termolábiles hidrosolubles, se desactivan a 50°C. También se ha establecido que el pez ya no es venenoso alrededor de 30 y 60 min después de su muerte, pero manteniéndolo refrigerado antes de ese lapso mantiene activas las toxinas.
Al igual que la mayoría de los alimentos marinos, son una buena fuente de proteínas, vitamina B, diversos minerales y de los ácidos grasos omega-3, especialmente el ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA), esenciales para el desarrollo y funcionamiento del cerebro.
Entre la universidades y chefs involucrados en este tema se han creado diversas recetas, la mayoría con ingredientes cítricos y coloridas guarniciones que acompañan al pescado en diversas formas, como empanadas, ensaladas, tartaré, y más. En el siguiente video se muestra una preparación rápida de tempura de pez de león que se ve delicioso: https://www.youtube.com/watch?v=JJXG5coCFaY

Tempura de pez león, por Eduardo Wichtendahi Palazuelos

Pez león al chocolate por Melissa G. Rivero, ganadora de “VERACHEF 2013”

Pez león en chimichurri por Carlos A. Camacho, ganador del Gastronomy Fest Battle.
Para que la presencia del pez león no siga siendo una amenaza se debe controlar su colonización con las soluciones propuestas, con constante monitoreo y evaluación de los resultandos, para comprobar que la estrategia es efectiva. En caso de que no lo fuera, modificarla a tiempo e incluso incluir la participación de más organismos, prestadores turísticos, pescadores comerciales y deportivos para crear conciencia sobre la necesidad de erradicarlo, además de brindar capacitación para evitar daños a los arrecifes y captura de otras especies, para mantener la economía de la costa y el resguardo de la vida marina.
Referencias
- Arbeláez, N. & Acero, A. (2011). Presencia del pez león Pterois volitans (linnaeus) en el manglar de la bahía de Chengue, Caríbe Colombiano. Bol. Invest. Mar. Cost. 40(2), 431-435-
- Escobar, R., Leiva, L. & Sorí, Y. (2015). Pez león (Pterois volitans) y su impacto en la salud humana. Gaceta Médica Espirituana, 17(1), 82-92.
- Gimenez, E., Aderes, B., Moreno, V. & Burgos, R. (2001). Aspectos de la conducta alimentaria del mero (Epinephelus morio) del Banco de Campeche. INP SAGARPA. México. Ciencia Pesquera, 15.
- Hernández, J. (2013). Pez León: Antología de recetas. Universidad del Caribe
- Kiriake, A., Madokoro, M. & Shiomi, K. (2014). Enzymatic properties and primary structures of hyaluronidases from two species of lionfish (Pterois antennata and Pterois volitans). Fish Physiol Biochem 40, 1043–1053. org/10.1007/s10695-013-9904-5
- Molina Ureña, H. (2016). El pez león del Indo-Pacífico: Nueva especie invasora en Costa Rica. Biocenosis, 22(1-2).
- Muñoz, R. (2000). Diccionario Enciclopédico de Gastronomía Mexicana. Editorial Clío México.








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