Dave Holland
Influencias. De los nombres con los que he tocado, por supuesto que Davis es uno de los más importantes. Yo tenía 21 años, era muy joven… la posibilidad de trabajar con Miles en ese momento de mi vida fue muy importante para mí, y muy formativa. Sam Rivers, el saxofonista, fue otra influencia importante para mí, y yo diría que Herbie Hancock también lo fue. Él me enseñó a disfrutar más de “la alegría” de tocar.
Su música. Yo diría que la “intensidad” es una característica intencionada de mi música… la “intensidad” puede ser delicada o fuerte, puede ser muchas cosas, pero para mí es algo que tiene que ver con la intencionalidad, es decir, intención de expresarse uno mismo y hacerlo claramente, y ésa es la “intensidad” que perseguimos.
Lo que busca. Busco desarrollar la capacidad de utilizar el lenguaje musical de forma que los músicos exploren sus propias ideas individuales, pero también busco a aquellos músicos que sean muy conscientes de las necesidades expresivas del grupo. Para mí, la técnica es una cuestión puramente mecánica: sólo tiene sentido cuando se utiliza para expresar algo, y ese “algo” son los sentimientos.
Aprendizaje. Para mí, el auténtico “conservatorio” de la música es su ejecución, la posibilidad de trabajar con un grupo durante unos años y desarrollar la música. Eso es para mí el conservatorio, el lugar donde aprendemos los unos de los otros y descubrimos lo que realmente podemos hacer.
Nuevas soluciones. Durante tu vida desarrollas un lenguaje musical personal al que no estás dispuesto a renunciar, pero en el jazz, con Ellington, John Coltrane o Miles Davis, tienes un claro ejemplo de músicos que estaban en constante evolución… algunos elementos permanecían, pero otras cosas cambiaban, así que son buenos ejemplos de creatividad.
Cambiar para sobrevivir. Pienso que el cambio es parte de la vida. Los cambios suceden te guste o no, y para mí una forma de superar algo así es utilizar esos cambios para expresar algo. No puedes escapar del cambio, por lo que debes aprender a utilizarlo y orientarlo en la buena dirección. Yo no puedo correr tan rápido como cuando tenía 20 años, pero probablemente ahora tengo más claro adónde debo ir…
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“Dave era un tío muy serio que no hablaba ni papa, siempre cargando con ese tan grande… yo le presentaba unas seguiriyas o unos tangos y veía que lo escribía todo. Cada cosa la tocábamos una vez y otra hasta que la agarraba. Ahora, el inglés ya tiene metido el flamenco en él.” (Pepe Habichuela)
Para escuchar a Dave Holland:









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