Mariela Arrazola Bonilla
Estimados lectores, me es imposible no hablar del temblor 19-S y es por ello que abordo el asunto, no desde lo más apremiante, como es la vida humana, la contingencia que nace de perder el techo donde uno duerme, el verse, en fin, afectado en las necesidades mínimas. Hablo desde el punto de vista del patrimonio cultural, aquel que también se vio muy afectado a raíz del sismo.
Mucho se ha dicho del número de templos y edificios afectados en el estado de Puebla. No obstante, poco se ha mencionado sobre las obras de arte que albergan dichos recintos, entre otras, pinturas y esculturas.
En la reciente visita del secretario de Cultura y Turismo, Roberto Trauwitz, al exconvento de Huaquechula, justamente se ve en las fotos que subió a sus redes sociales un enorme lienzo desgarrado por una viga de madera colapsada. Una incluso seguía recargada en el cuadro; nadie tuvo la precaución de quitarla para evitar más daño.
Así, mientras de los inmuebles se tiene un número preciso, de las obras de arte mueble nos queda la incertidumbre. ¿Cuáles son las razones?
La FFyL de la BUAP en una de sus redes sociales publicó fotos de cómo sus alumnos sacaron los cuadros del Museo del Alfeñique para trasladarlos a un lugar más seguro, las bodegas del MIB. En la foto se observa que los alumnos hacen lo propio sin seguir protocolos de conservación de obras. ¿Por qué no se dejó esta tarea a personal especializado de museos, a conservadores de arte?
Ésta es sólo una de muchas interrogantes: ¿por qué no hay un censo de obra mueble donde se manifieste en qué condición están? ¿Se tienen aseguradas las obras?
Además, como para echar más leña al fuego, según consta en el oficio ITAIPUE/PLENO/270/2017, con fecha de 11 de julio del presente, emitido por el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Puebla, existe una serie de áreas de oportunidad respecto a la falta de cumplimiento en cuanto al acceso a la información del área estatal Museos Puebla, a cargo de Iván de Sandozequi.
Listo algunas de las más significativas:
No han publicado su información obligada en su sitio web.
No hay información disponible sobre el marco normativo.
No hay información suficiente sobre la estructura orgánica.
No hay información sobre las facultades de cada área ni mucho menos sus metas y objetivos.
No hay indicadores, no hay directorio, no reportan la remuneración del personal del área.
No hay inventario de bienes muebles e inmuebles bajo su posesión y propiedad.
No hay información sobre sus programas.
No hay información financiera del área…
En resumen, Museos Puebla, responsable de buena parte del acervo patrimonial de los museos del estado no tiene una estructura que pueda ser consultada. No hay a quién pedirle cuentas claras. Es por ello que nos quedaremos con la incertidumbre de qué pasó con las obras de arte mueble. El patrimonio poblano en lo oscuro, a la buena de Dios.
Twitter: @MarielaArrazola









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