Consultario
  • Ensayo
  • Museo
  • Narrativa
  • Opinión
  • Palimsesto
  • Poesía
  • Teatro
  • Directorio
  • Tendencias
  • e-consulta
CINTILLO_BLOG-22 (6)
KAOS 0

Mitos sobre el suicidio

· diciembre 29, 2017

Antonio Bello Quiroz

Se suele decir que las fechas navideñas y de fin de año son propicias para el suicidio. Son muchas las causas aducidas: la soledad o el exceso de convivencia, entre muchas otras. Entre los discursos modernos y de mirada abierta sobre el suicidio, se destaca el construido por el sociólogo francés Emile Durkheim, quien lo intentó determinar como toda muerte que resulta mediata o inmediatamente de un acto positivo o negativo. Al darse muerte, sugiere, el suicida cuestiona en sus raíces la relación que mantiene consigo mismo y (he aquí su aportación) con la sociedad. De esta manera, como estudioso de la sociedad que fue, Durkheim propone que para entender las causas individuales se recurra al contexto social debido a que, explica con claridad, el suicidio como tal está relacionado con factores como la situación económica, el estado civil, la raza, la edad y la religión. Las sociedades, argumenta, influyen en las actitudes hacia la vida y la muerte, que son transmitidas fundamentalmente por sistemas sociales como la familia y la religión. Este autor indica que hay dos causas para llegar al suicidio: a) disposiciones orgánico-psicológicas y, b) la naturaleza del medio físico. Para Durkheim existe un tipo de suicidio que es aceptado y promovido en ciertas sociedades: le llama suicidio altruista, y hay también suicidios obligatorios, facultativos y agudos.

Según los trabajos del psicólogo alemán Joachim E. Meyer, se pueden distinguir dos tipos de suicidio, que difieren por su actitud frente a la muerte, aunque también por factores de decisión. El primer tipo se puede denominar suicidio de interpelación: la acción suicida ha de entenderse a la vez como aviso del estado de desesperación y de cólera contra el entorno y como venganza contra los semejantes. Por otro lado, están los que denomina suicidios de balance, sobre los cuales dice: “la decisión de interrumpir la vida descansa en una ponderación de su valor frente al carácter unidireccional del curso vital”. En los suicidios del primer tipo existe desesperación y la vida se percibe como insoportable, independiente de la causalidad, y por tanto no hay plena conciencia del carácter definitivo del acto de quitarse la vida, ausencia de conocimiento que le distingue de manera clara del segundo tipo. El suicidio de interpelación es el que en el marco del conocimiento común se piensa y dice que fue realizado (o intentado) para lograr captar la atención de los otros en general o de alguien o algo en particular. No en mucho se distingue la anterior explicación de la que ha seguido históricamente la psiquiatría que funda en dos signos su lectura y nosografía: en el carácter voluntario del acto y en el estado de conciencia en el momento del acto.

Vistos así, los suicidios quedarían ordenados en: por un lado, los efectuados durante una acceso delirante, confusional o demencial; y, por otra parte, los suicidios en los que la conciencia no está alterada y la elección de la muerte se hace de manera voluntaria. Aunque se trate de un reconocido acto voluntario, como podría pensarse en el suicidio de balance, ante el acto suicida lo social se ve impactado, principalmente en los familiares y en las personas allegadas, aunque no solamente.

Sobre la importancia de asumir las pérdidas, el escritor Thomas Bernhard escribe: “el ser humano sólo era capaz de estar con otro ser querido cuando éste había muerto y se encontraba verdaderamente dentro de él”. Tal vez el sentimiento o afectividad que con mayor frecuencia se presenta en los familiares o dolientes frente a un suicidio es, según la literatura especializada en temas tanatológicos, en sus vertientes técnicas o asistenciales, el de impotencia, que se expresa como culpabilidad, por no haber podido hacer nada por quien se dio muerte e incluso por no percatarse de la situación que vivía el suicida. Esta impotencia en ocasiones se vive como una complicidad silenciosa que se expresa con signos que son reconocidos como de depresión. El periodo de remordimiento, que también se presenta con frecuencia, es tomado como normal, como parte del proceso de entender que con mucha probabilidad poco hubiese podido hacerse por quien se suicidó. Otra expresión emocional que aparece en una situación de muerte, en particular en el suicidio, es el resentimiento. Generalmente ese afecto se presenta en dos sentidos: contra el suicida, por no haber dejado que nadie le ayudase y, tal vez más marcado, por no pensar en el sufrimiento de quien le sobrevive.

Este sentimiento surge como reclamo porque el actor principal, en lo que se califica como egoísta, no pensó en los otros. Frente a esta situación la psicología promueve que el deudo tome conciencia de que quien se quitó la vida no actuó con la mente clara, sino en estado de alguna manera alterado por alguna situación insoportable; que nunca hubiese querido causar daño de manera deliberada. Desde luego que frente a un problema ético como el suicidio resulta frecuente y fácil (e incluso necesario) encontrarse con la construcción de ideas poco fundadas o mitificadas que otorguen un sentido al acto desconcertante. Al respecto, Rita Robinson, en el año de 1989 hizo una lista de esas construcciones que vale tener presente para obtener una idea más amplia sobre los mitos y las realidades ante el suicidio. Es evidente que estas ideas se encuentran inmersas en un contexto social, por lo cual los mitos presentan varianza de acuerdo con las diversas culturas, pero en términos generales son los siguientes:

1. Las personas que hablan o amenazan con suicidarse no lo llevan a cabo. Todas aquellas personas que amenazan con suicidarse deben ser atendidas y escuchadas. Aproximadamente tres cuartas partes de las personas que se intentan suicidar y un 80% de los que consuman el acto han dado alguna señal previa (verbal y no verbal).

2. Los suicidios ocurren sin previo aviso. Los suicidios sin previo aviso son extremadamente raros, sin embargo, resulta más fácil analizar las señales previas en retrospectiva.

3. Aquellos que se suicidan están locos. El suicidio no es necesariamente un acto irracional, ni producto de una mente enferma. Es verdad que muchos psicóticos se suicidan, pero no todos los suicidas son psicóticos.

4. Los suicidas quieren más que nada morir. Los suicidas más que morir buscan terminar con el dolor y escapar de sus sentimientos, resolver un conflicto psíquico.

5. El suicidio es hereditario y corre por algunas familias. Existen factores sociales y psicológicos, inclusive dentro de una familia, sin embargo, no existen, hasta donde se sabe, factores genéticos o biológicos que predispongan al suicidio.

6. Una persona que intenta suicidarse, será un suicida por siempre. La crisis suicida generalmente es de carácter temporal y puede ser superada. Aunque existen suicidios que tienen carácter de pasaje al acto y resulta imposible poder prevenirlos.

7. El mayor número de suicidios ocurre durante los días festivos. Festividades como la Navidad tienen un efecto protector y brindan a las personas un sentido de vida. Este tipo de festividades brindan identidad y sentido de pertenencia. Es por ello que la incidencia de suicidio es menor.

Hasta aquí la visión de la psicología sobre el suicidio, el psicoanálisis dirá algo más.

Share Tweet

admin

You Might Also Like

  • nave-de-los-locos-420x243 KAOS

    Las locuras y sus naves

  • KAOS

    Dalí, Freud, Lacan

  • el_poder_del_silencio-1030x687 KAOS

    El silencio y la potencia de la palabra

No Comments

Leave a reply Cancel reply

Recientes

  • Gorilas en Trova 0

    Tirsso Castañeda: sinapsis y revelaciones

    Abril 20, 2022 / Por Maritza Flores Hernández Rodeado de su obra, el artista plástico Tirsso Castañeda conversa sobre cómo el arte es revelación del yo interior, de ...

    On abril 21, 2022 / By admin
  • teatroprincipal_puebla
    Tinta Insomne 0

    Las calles de Puebla

    Fabiola Morales Gasca (Portada: Teatro Principal de Puebla. Tomada de https://www.mexicoescultura.com/recinto/50387/teatro-principal-de-puebla.html#prettyPhoto) Siempre he amado las calles del Centro Histórico de Puebla. El Teatro Principal fue, durante mucho tiempo, ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • picasso_blue1
    DCTS 0

    Las madres y el otoño

    Márcia Batista Ramos (Portada: Pablo Picasso, Madre e hijo, 1901. Periodo azul)   Divinos misterios trae el otoño, que derrama las hojas en tonos naranjas y amarillentos, precediendo ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • Fronteras infranqueables
    Ensayo 0

    Fronteras infranqueables

    Jorge Escamilla Udave   La experiencia de leer un libro conjuga una serie de aspectos que suelen ser reglas de oro para el lector potencial y los más ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • secesionenmexico
    Las malditas ciencias sociales 0

    ¿Cuántos regionalismos caben en el nacionalismo?

    Cúmulo Obseso / Aarón B. López Feldman   ¿Quién recuerda cuando la nación hace memoria? Jesús Martín-Barbero   Cuando hablamos de nacionalismo y de regionalismo hablamos de la ...

    On noviembre 20, 2020 / By admin
  • Directorio

© 2013 Solo Pine Designs, Inc. All rights reserved.