Vauvenargues
1) Quienes se burlan de los gustos serios, admiran seriamente las tonterías.
2) Los consejos de los viejos nos iluminan sin calor, como el sol de invierno.
3) El que es capaz de sufrir demasiado, también es capaz de atreverse a demasiado.
4) Todo error, expresado con claridad, se desmiente a sí mismo.
5) La claridad es la buena fe de los filósofos.
6) Elogiar con moderación es señal de mediocridad.
7) Nos ofende menos el desprecio total de los imbéciles, que el aprecio parcial de los inteligentes.
8) La servidumbre rebaja a los hombres para que la amen.
9) El coraje tiene más argumentos contra la desgracia que la razón.
10) La ambición destierra los placeres desde la temprana juventud, para gobernar ella sola.
11) Descubrimos en nosotros mismos lo que los demás nos ocultan, y reconocemos en los demás lo que nos ocultamos a nosotros mismos.
12) Conocer con precisión la fuerza propia es multiplicarla.
13) Lo que llamamos un “pensamiento brillante” es a menudo una expresión capciosa que, auxiliada por un poco de verdad, nos impone un error deslumbrante.
14) La costumbre lo es todo —hasta en el amor.
15) En la soledad la castidad es más difícil.
16) El libro más nuevo y original será aquel que nos haga amar las virtudes antiguas.
17) Nuestra opinión de los demás es menos variable que lo que opinamos de nosotros mismos.
18) La importancia de la virtud es tan evidente que hasta los comerciantes la practican por interés.
19) Cuando la fortuna quiere humillar a los sabios los sorprende en las pequeñas ocasiones, cuando están desprevenidos e inermes.
20) La conciencia es presuntuosa en los sanos, tímida en los débiles y en los desgraciados, inquieta en los indecisos; es un órgano al servicio de los sentimientos que nos dominan y de los prejuicios que nos gobiernan.
21) A veces me digo a mí mismo: “La vida es demasiado corta para que valga la pena inquietarme por ella”, pero si un inoportuno me visita, no puedo soportar media hora de tedio.
22) Nadie está más expuesto a equivocarse que quien sólo actúa por reflexión.
23) Nuestras admiraciones señalan nuestros límites. Cuando se tiene demasiado genio se admira poco, y también se admira poco cuando no se tiene ninguno. La admiración prueba mejor la imperfección de nuestra mente que la perfección de lo que admiramos.
24) Toda verdad puede volverse mentira en un espíritu falso.
25) El autosuficiente es necesariamente intratable.









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