ESTACIÓN MENTAL
Cuando en Hainburgo
tuve hambre de pronto,
entré en un mesón
y encargué,
de Cracovia,
un asado de cerdo con albóndigas
y media cerveza.
En el viaje por Eslovaquia
se me había vaciado el estómago.
Hablé con el mesonero
y me dijo: a los judíos polacos
tendríamos que habérnoslos cargado
sin excepción.
Era un nazi.
En Viena fui al Hotel Ambassador
y encargué un coñac,
francés, naturalmente, dije,
si es posible Martell,
y hablé con un pintor
que decía sin parar de sí mismo
que era un artista
y sabía qué era el arte,
y pronto se reveló
que era un nazi.
En Linz fui al Café Draxelmayer
a tomar un cortadito
y hablé con el jefe de camareros
sobre el partido de futbol Rapid contra LASK
y el jefe de camareros dijo
que habría que gasear a todos los del Rapid,
Hitler tendría hoy más que hacer
que cuando vivía,
y pronto se reveló
que era un nazi.
En Salzburgo encontré
a mi antiguo profesor de religión,
que me dijo a la cara
que mis libros
y en general todo lo que he escrito hasta ahora
eran una porquería,
pero hoy se podía publicar las mayores porquerías,
dijo, en unos tiempos como éstos
que no son más que porquería,
en el Tercer Reich no habría podido publicar
ninguno de mis libros, dijo,
y subrayó expresamente que yo era un cerdo
y un perro falso,
y mordió su pan con salchicha
y se estiró con las manos la sotana
y se puso en pie y se fue.
Era un nazi.
De Innsbruck recibí ayer una postal
con el Tejado de Oro,
en la que se decía sin otro razonamiento:
¡hay que gasear a los que son como tú! ¡Ya verás!
Leí varias veces la postal
y tuve miedo.
———
El título original de este poema es Verfolgungswhan? La primera edición apareció en Die Zeit, Hamburgo, el 1º de enero de 1982. El diario solicitó a cinco autores poemas para el fin de año. El título temático era Duelo que se expresa en el frío. Cinco poemas alemanes para fin de año. La traducción es de Miguel Sáenz.









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