Maritza Flores Hernández
Durante la temporada de Halloween me gusta mucho leer los cuentos de brujas: saber de sus reuniones secretas, qué hacen con sus gatos negros y cómo trastocan la normalidad del mundo. El público así las identifica; por cierto, Usted, ¿ha visto pasar a alguna bruja?
Julia Donaldson, escritora, dramaturga y actriz inglesa, en su cuento infantil “¡Cómo mola tu escoba!” presenta a una bruja con los dones milenarios de su estirpe. Ella explora, busca y encuentra, siguiendo “su” intuición, libre como el viento.
… Hubo una vez una bruja
que volaba con su gata.
Llevaba su sombrero negro
y una trenza roja y larga.
La bruja feliz reía, ronroneaba la gata,
cuando iban sobre la escoba
volando de madrugada.
Pero la gata maulló
y gritó mucho la bruja
cuando una racha de viento
tiró su gorro de punta…
Para la inglesa, Donaldson —laureada con el premio de la infancia 2011-2013, miembro de la orden del rey—, y para el ilustrador, Axel Scheffer, la bruja vuela sobre su escoba mágica, acompañada de su gata de color naranja; lleva en la mano derecha un caldero y su varita mágica; cubre su espalda una capa negra y su cabeza, con un sombrero terminado en un pico, que mide casi lo mismo que el largo de la mitad de su cuerpo. ¡Ah! Y tiene una verruga en su ganchuda nariz.
Lejos de los estereotipos de la belleza humana, ríe con singular felicidad; se eleva por encima de los cuervos negros y de otras aves, que, con desazón, la ven pasar.
Surca los cielos encapotados, yendo a contracorriente de los vientos, que arrecian hasta alcanzar la velocidad de un huracán. En el trayecto, va perdiendo algunos objetos: su famoso sombrero de punta, un lazo y su varita mágica.
¿Cuál es el costo de estos descuidos? ¿Cómo recuperará sus preciados bienes? ¿Acumulará nuevos pesos en su escoba? O, por el contrario, más osada que inteligente, guiada por la gratitud, ¿tenderá lazos nuevos?
¡Momento! Espere, algo nuevo está ocurriendo.
El dragón ruge en su contra:
… Yo soy un dragón hambriento,
feo, furioso y malvado, y hoy
quisiera merendar ¡UNA BRUJA
CON PESCADO!
¡Quieto ahí! —dijo la bruja,
alejándose del bicho.
El dragón ya echaba fuego sobre
el sombrero de pico…
De suerte que, la bruja enfrenta a un gran enemigo; pero ella no se amilana. A pesar de que está desprovista de su varita mágica, defiende su vida, da la cara.
El lector se pregunta, ¿La bruja espera un milagro?
Bueno, estas vicisitudes acontecen únicamente a las brujas, a sus “mascotas” y, tal vez, a sus amigos (los lectores), quienes sabrán perfectamente cómo salir del ataque del temible dragón.
En Halloween, estos eventos son de los más normal, porque estando tan cerca de las brujas es posible mirar que su vida no es hojarasca suelta sobre estrellas, sino más bien tumbos sobre la tierra.
Eso me recuerda a la bruja del cuento “Guapa”, de Harold Jiménez Canizalez, conocido como Canizalez.
En esta historia, la bruja tiene una “cita” con el Ogro, pero no sabe qué ponerse. (¿A quién no le ha pasado esto?)
Quiere causar buena impresión. (¿Quién no?)
Una vez ataviada con su mejor ajuar, al salir de su casa, se encuentra con varias de sus “amistades”, quienes le dan diferentes consejos:
—¿Y vas a ir así tan jorobada?…
—… Arréglate esa nariz…
—¿Y piensas ir con ese mentón tan puntiagudo?…
—¿Con ese pelo?
¡Ni hablar!…
Aquí cabe una pregunta, ¿A Usted le ha ocurrido lo mismo que a la bruja?
De alguna manera, los amigos y conocidos emitieron un juicio sobre el aspecto de su amiga; y dieron sus opiniones.
Finalmente, según Canizales, escritor e ilustrador colombiano, para la protagonista no fue fácil escuchar todo cuanto le decían; ya que, por un lado, tenía que equilibrar el entusiasmo que le provocaba la “cita” con el Ogro. Y por el otro, considerar todas las exhortaciones que le hacían.
Y, no debe olvidarse un dato de suma importancia: el Ogro era el tipo más galán de todo el pantano.
Esta encantadora hechicera, de piel color verde; con la reglamentaria verruga en la punta de su curvada nariz; vestida de negro de pies a cabeza y con el icónico sombrero en forma de pirámide, tuvo que reflexionar, y tras ensayo de prueba y error, llegó a sus propias conclusiones.
Después de todo, ella siempre tendrá el poder de adquirir la apariencia que más le convenga.
Si Usted fuera bruja o brujo, ¿qué imagen habría elegido?
Esto viene a colación, porque si bien la pandemia ha trasformado temporalmente nuestros hábitos. Es casi seguro que nadie desaprovechará la ocasión para disfrazarse de una linda bruja, en la noche de Halloween; por lo que entre más sepamos de ellas y de sus vidas, mucho mejor.
Desde luego, hay brujas de todos los tipos. Lo mismo puede tratarse de un ser perverso y extremadamente hermoso, como las que aparecen en las películas, Blanca Nieves, Maléfica o Encantada; o feas y atormentadas como las de Abracadabra, Hechizo de Amor o Jóvenes Brujas; o incomprensibles como en El Proyecto de la bruja de Blair.
¿Usted, con cual bruja se identifica?
Como quiera que sea, la decisión es suya.








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