Consultario
  • Ensayo
  • Museo
  • Narrativa
  • Opinión
  • Palimsesto
  • Poesía
  • Teatro
  • Directorio
  • Tendencias
  • e-consulta
Ensayo, Tinta Insomne 0

La soledad y la muerte

· mayo 15, 2020

FABIOLA

Fabiola Morales Gasca

En semanas pasadas cayó en mis manos el libro La soledad de los moribundos del sociólogo Norbert Elias. Me he sentido afortunada en leerlo, pues es un ejemplar que a pesar de su pequeña apariencia ha mantenido mi atención acaparada por varias semanas, haciéndome reflexionar sobre la soledad y la muerte.

En estos días en que toda la humanidad se ha visto enfrentada a la pandemia del Covid-19 han surgido diversas dificultades expuestas desde raíz por el confinamiento. Cada uno de nosotros hemos enfrentado circunstancias extraordinarias dentro de nuestro ámbito laboral y familiar. Aunque para algunos ha sido complicado, para otros los ha llevado a cambios extremos. No es lo mismo decir quédate en casa para personas con amplias o medias posibilidades económicas que para aquellas de escasos recursos, los que subsisten día a día, como la mayoría en nuestro país. 

El Covid-19 ha desnudado un escenario atroz de desigualdad económica que ha dominado y prevalecido en las últimas décadas bajo las garras del neoliberalismo. La pandemia no ha respetado países, hemisferios, mercados internacionales ni locales. No se ha detenido en nuestros países latinoamericanos, donde la muerte ha reclamado su propio espacio frente a la más dolorosa pobreza de los vivos. Esta pandemia nos ha puesto frente a frente con la manera cómo nos relacionamos con la naturaleza, los productos que creamos, consumimos y las relaciones personales. Pero no sólo en lo económico podemos contemplar el desastre, atrás de ello una serie de preguntas de índole filosófica esperan respuesta.  

En La soledad de los moribundos se nos muestra un panorama general de cómo se ha enfrentado a la muerte en diferentes épocas y culturas. Norbert Elias considera: “El problema social de la muerte resulta sobremanera difícil de resolver porque los vivos encuentran difícil identificarse con los moribundos.” Para el autor la “muerte es un problema de los vivos. Los muertos no tienen problemas…” El hombre es la única especie que se enfrenta a prever su propio final y tener conciencia de ello. Y esto toma hoy más fuerza que nunca. Hoy, cuando la cifra de fallecidos por coronavirus colapsa los sistemas de salud del mundo entero, cuando los números de muertos son superiores a los encargados de recolectar los cadáveres y se tienen que dejar en las calles, cuando se replantea en los hospitales a quién se le debe de dar prioridad para ser atendido y a quién se le debe dejar morir. El problema de la muerte, problema de vivos, rebasa a cualquiera y no es fácil de resolver.

El actual sistema económico nos ha orillado a la creer en falsos espejismos como la competencia para obtener los mejores puestos de trabajo, la acumulación ilimitada como símbolo de éxito, un consumismo vacuo; la superficialidad, indiferencia e individualismo en cada uno de nuestros más lacónicos actos. La realidad emergida por esta pandemia nos pone a reflexionar: hemos perdido la concepción de comunidad. Hay una soledad que nos reina no sólo a raíz de esta cuarentena sino, desafortunadamente, tras brechas generadas años atrás.   

Como tema de tabú, Nobert Elias nos señala que la muerte ha tenido más restricciones que la sexualidad. En los últimos siglos el tema sexual se ha incorporado a la vida del hombre y ha permitido tener una concepción distinta del sexo; en cambio, la muerte aún se sigue ocultando y se reprime. En el fondo subyace el temor de lo finito e irrepetible que hay en cada ser humano. “Miedos y temores humanos han sido una de las principales fuentes de poder de unos hombres sobre otros, estas fantasías han constituido una base para el desarrollo y mantenimiento de gran profusión de sistemas de dominación.” Otro elemento a considerar es la normal creación de muros de silencio frente a la muerte; por ejemplo, a los niños no se les habla sobre la defunción de los abuelos o hasta de los padres, limitando a las generaciones futuras la confrontación de la vivencia personal respecto al término de la vida. La conmoción ante la muerte es natural, y es por ello que al enfermo y al moribundo se le aísla. 

La pandemia nos obliga a afrontar la soledad y la muerte como un problema. El hecho de permanecer en nuestra casa aislados ya es algo que nos trastoca de manera directa. Hay quien posee compañía y consuelo, pero hay quienes, como los moribundos, poseen una soledad profunda y tan apabullante como la incertidumbre que nos rodea. 

Lo que sigue no lo sabemos, probablemente tardaremos meses o años para recuperarnos de este aislamiento, de estas pérdidas. La humanidad ha pasado por muchas etapas de muerte por guerras, enfermedades o represiones sociales; la historia ha demostrado que sólo en comunidad podemos sobrevivir. Debemos aprender a mirar al otro, a la pareja, a los hijos, a los compañeros de trabajo, al vecino. A través del otro nos reconocemos y hallamos propósito de existir. Ningún sistema va a cambiar si no nos atrevemos a vivir de manera comunal. Saliendo del confinamiento de nuestras casas habrá todavía más necesidad económica y emocional, ahí es donde debemos trabajar y no aislarnos. La muerte y la soledad son sueños temporales que se desvanecen cuando otros están ahí. 

Me gustaría terminar con la advertencia y reto que lanza Nobert Elias: “Y terribles suelen ser también las fantasías colectivas e individuales que rodean el hecho de la muerte. Quitarles el veneno, poner frente a ellas la sencilla realidad de la vida finita, es una tarea que aún tenemos por resolver.”  

Me despido, no sin antes desear lector que su aislamiento esté bendecido de una amable soledad.  

Share Tweet

admin

You Might Also Like

  • teatroprincipal_puebla Tinta Insomne

    Las calles de Puebla

  • Fronteras infranqueables Ensayo

    Fronteras infranqueables

  • Estudantes-700 Ensayo

    Los excesos de la educación formal moderna

No Comments

Leave a reply Cancel reply

Recientes

  • Gorilas en Trova 0

    Tirsso Castañeda: sinapsis y revelaciones

    Abril 20, 2022 / Por Maritza Flores Hernández Rodeado de su obra, el artista plástico Tirsso Castañeda conversa sobre cómo el arte es revelación del yo interior, de ...

    On abril 21, 2022 / By admin
  • teatroprincipal_puebla
    Tinta Insomne 0

    Las calles de Puebla

    Fabiola Morales Gasca (Portada: Teatro Principal de Puebla. Tomada de https://www.mexicoescultura.com/recinto/50387/teatro-principal-de-puebla.html#prettyPhoto) Siempre he amado las calles del Centro Histórico de Puebla. El Teatro Principal fue, durante mucho tiempo, ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • picasso_blue1
    DCTS 0

    Las madres y el otoño

    Márcia Batista Ramos (Portada: Pablo Picasso, Madre e hijo, 1901. Periodo azul)   Divinos misterios trae el otoño, que derrama las hojas en tonos naranjas y amarillentos, precediendo ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • Fronteras infranqueables
    Ensayo 0

    Fronteras infranqueables

    Jorge Escamilla Udave   La experiencia de leer un libro conjuga una serie de aspectos que suelen ser reglas de oro para el lector potencial y los más ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • secesionenmexico
    Las malditas ciencias sociales 0

    ¿Cuántos regionalismos caben en el nacionalismo?

    Cúmulo Obseso / Aarón B. López Feldman   ¿Quién recuerda cuando la nación hace memoria? Jesús Martín-Barbero   Cuando hablamos de nacionalismo y de regionalismo hablamos de la ...

    On noviembre 20, 2020 / By admin
  • Directorio

© 2013 Solo Pine Designs, Inc. All rights reserved.