Consultario
  • Ensayo
  • Museo
  • Narrativa
  • Opinión
  • Palimsesto
  • Poesía
  • Teatro
  • Directorio
  • Tendencias
  • e-consulta
05 La risa de Demócrito_
Palimsesto 0

La risa de Demócrito

· septiembre 8, 2017

Jean Starobinski

 

Demócrito se estableció en la soledad, apartado de la ciudad de Abdera. Acostumbraba reírse indiferentemente de todo. Sus compatriotas lo tenían por loco y, al buscar devolverle el juicio a su gran hombre, recurrieron a la ayuda de Hipócrates… Ésta es la ficción que se desarrolla a lo largo de las cartas apócrifas que nos han llegado dentro del Corpus hipocrático.

Antes de viajar a Abdera, Hipócrates da su punto de vista sobre los dos síntomas que le hicieron saber. Es seguro que reírse indiferentemente de todo, sin hacer distinción entre bien y mal, es un síntoma de locura; Hipócrates cuenta con decírselo francamente a Demócrito: “Sufres de melancolía, melancholias”. Pero Hipócrates agrega: la soledad es un síntoma ambiguo. Es preciso saber distinguir entre la soledad del hombre contemplativo y la del hombre atormentado por la bilis negra. Los abderitanos no son capaces de hacerlo. La apariencia exterior es la misma, los locos y los contemplativos “se alejan de los hombres, observan el aspecto de sus semejantes como si se tratara de extraños”. De antemano, Hipócrates cree que encontrará en Demócrito a un hombre transportado a una región superior por efecto de un “vigor excesivo del alma”. Siendo éstas meras conjeturas, para saberlo con certeza Hipócrates está decidido a examinar al supuesto enfermo en persona. Se lo debe a un hombre excepcional como él, a una “obra de la naturaleza”. Por ello, lo hará sin aceptar ninguna remuneración. Sólo tiene la intención de observar, de escuchar al supuesto enfermo, y así llegar al conocimiento —a la prognosis— que legitimará la decisión tocante a un eventual tratamiento, esto es, a la administración de eléboro. En una carta famosa (núm. 17), conocida con el nombre de “Carta a Damageto”, Hipócrates narra el encuentro entre el médico y el filósofo.

Hipócrates, quien ha venido para observar, descubre, en una soledad sombría, a un hombre estudioso, que lee, medita, observa con detenimiento las entrañas abiertas de los animales. Demócrito le explica que diseca a los animales para encontrar dónde está la bilis negra y así comprender mejor la causa de la locura. Por ende, la soledad de Demócrito resulta perfectamente comprensible: no es la de un hombre a quien atormenta un humor corrompido, sino la de un sabio que busca las causas ocultas y que se propone encontrar, con ojos propios, la naturaleza y la situación (physis kai thesis) de la bilis. Con ello domina, desde la altura de un conocimiento preciso y objetivo, a aquellos que pusieron en duda la salud de su espíritu. Sabe que la salud y la enfermedad son asunto de una proporción humoral equilibrada. Los otros no sospechan nada y no sin locura lo llaman loco. En cuanto a su risa, Demócrito tiene argumentos que el médico considerará muy convincentes. Lo que le suscita hilaridad es la locura universal: “Sólo me río de una cosa, del hombre lleno de despropósitos, desprovisto de obras firmes, pueril en sus designios, y sufriente, sin ninguna utilidad, a causa de sus inmensos trabajos”… A lo que sigue, en el estilo de la diatriba, una serie virtualmente infinita de absurdos de la conducta humana. En un largo discurso, Demócrito despliega el espectáculo de dichos absurdos como si obtuviera placer describiendo los excesos que ocupan la escena completa del mundo. Su discurso acusatorio llega al punto de expresar una clara declaración de misantropía: odiar a los hombres es obedecer a la ley del cosmos, el cual también está “lleno de misantropía”. Los únicos que merecen no ser despreciados son aquellos que, sabiendo contener sus deseos, conocen los límites “de la calma y la turbación” … Para el filósofo, la risa es la única respuesta posible para la transgresión universal de estos límites, de la cual él es testigo. Los hombres son incapaces de constatar su propia locura y reírse de ella. El filósofo no se excluye; se ve a sí mismo y se acusa: “¿No ves que yo mismo tengo parte en la locura? Yo, que busco la causa, y que mato y abro animales; mas es en el hombre donde hay que buscarla.” Para todo el que universaliza un juicio moral, la indulgencia resulta difícil tratándose de sí mismo; Demócrito se burla de la actividad “teorética” en la que estaba sumergido un momento antes, tomando como objeto de estudio la estructura material de cuerpos con vida. La autorreflexión, aunque fuese de manera fugitiva, desarticula el conocimiento fisiológico, que era la razón del trabajo más serio del filósofo: se ha equivocado de objeto, o de método.

——

Fragmento del libro La tinta de la melancolía, de Jean Starobinski (FCE, México, 2016).

Share Tweet

admin

You Might Also Like

  • 05 Yunque. Palimsesto

    El martillo

  • 05 El poeta. Palimsesto

    Dominio de la noche

  • 05 Manuel Machado. Palimsesto

    Canción de invierno

No Comments

Leave a reply Cancel reply

Recientes

  • Gorilas en Trova 0

    Tirsso Castañeda: sinapsis y revelaciones

    Abril 20, 2022 / Por Maritza Flores Hernández Rodeado de su obra, el artista plástico Tirsso Castañeda conversa sobre cómo el arte es revelación del yo interior, de ...

    On abril 21, 2022 / By admin
  • teatroprincipal_puebla
    Tinta Insomne 0

    Las calles de Puebla

    Fabiola Morales Gasca (Portada: Teatro Principal de Puebla. Tomada de https://www.mexicoescultura.com/recinto/50387/teatro-principal-de-puebla.html#prettyPhoto) Siempre he amado las calles del Centro Histórico de Puebla. El Teatro Principal fue, durante mucho tiempo, ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • picasso_blue1
    DCTS 0

    Las madres y el otoño

    Márcia Batista Ramos (Portada: Pablo Picasso, Madre e hijo, 1901. Periodo azul)   Divinos misterios trae el otoño, que derrama las hojas en tonos naranjas y amarillentos, precediendo ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • Fronteras infranqueables
    Ensayo 0

    Fronteras infranqueables

    Jorge Escamilla Udave   La experiencia de leer un libro conjuga una serie de aspectos que suelen ser reglas de oro para el lector potencial y los más ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • secesionenmexico
    Las malditas ciencias sociales 0

    ¿Cuántos regionalismos caben en el nacionalismo?

    Cúmulo Obseso / Aarón B. López Feldman   ¿Quién recuerda cuando la nación hace memoria? Jesús Martín-Barbero   Cuando hablamos de nacionalismo y de regionalismo hablamos de la ...

    On noviembre 20, 2020 / By admin
  • Directorio

© 2013 Solo Pine Designs, Inc. All rights reserved.