Mariela Arrazola Bonilla
Alejandro Teutli es un artista poblano que maneja principalmente el dibujo y la pintura como medios de expresión. A través de estas dos técnicas crea imágenes, a las que él llama imposibles. Sus piezas se distinguen por recurrir a la figuración pero de situaciones inhabituales. Por ejemplo, una niña calva que nos observa junto a un gato y un conejo.

Alejandro Teutli, Escena cotidiana (fragmento). Técnica mixta, 260 x 270 cm. Museo Tecnológico de Monterrey.
Su obra no es mimética, sino que se acerca más al absurdo dadaísta, al sinsentido que lleva al espectador a cuestionarse sobre su racionalidad objetiva.
En sus obras hay un tema bíblico que me gustaría abordar en esta ocasión: Génesis. En la obra así titulada, un dibujo de gran formato, Teutli nos presenta una escena caótica.

Alejandro Teutli, Génesis, 2016. Carboncillo, 160x300cm, Museo Tecnológico de Monterrey.
Comenzando por la izquierda, vemos un cuerpo de mujer, donde apreciamos la cara y las manos cubiertas, la cara por una máscara y las manos por un par de guantes. Junto a ella un hombre de perfil muestra el miembro erecto, su cara distorsionada por rayones mira al frente y delante de él otra mujer que también mira al espectador parece recargarse sobre un cuerpo cuyas manos están levantadas y cuyo rostro refleja dolor. Justo en medio del cuadro vemos otro cuerpo masculino en posición frontal y a su derecha el cuerpo de una mujer de perfil cuya cabeza, con máscara se yuxtapone a la del hombre cubriendo su cara. Ambos personajes parecen no tener brazos. Delante de ellos dos vemos un cuerpo femenino voluptuoso que yace en el suelo. Por último, en la parte derecha del cuadro se aprecia, en la parte de atrás, la silueta de un hombre a la que se yuxtapone la imagen de un personaje cuyo rostro parece extraterrestre. Delante de ellos un hombre descansa sentado en un sillón que alza la mano derecha e indica con el dedo como dando instrucciones. El sillón negro se funde con el piso oscuro conduciendo la mirada a lo largo del espacio donde se desarrolla la escena. En la parte superior derecha, se puede apreciar una página de la Biblia que contiene el pasaje que da título a la obra.
Sin duda, la descripción no se puede comparar al acto de ver en vivo la obra. Un ejercicio de contemplación incómoda, alejado del estándar de belleza. Imágenes terribles, inquietantes sobrepuestas a paredes de color pastel en tonos rosa y lila, un ejercicio museográfico que allana el camino al visitante poco acostumbrado a la incomodidad del arte provocativo.
Las obras se exponen en el Museo Tecnológico de Monterrey a partir del 12 de octubre. La entrada es libre.









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