Luis Antonio Juárez
Primera mordida
Me cagan las manzanas; con esta premisa inicia la que alguna vez fue mi vida.
Segunda mordida
Que si crecemos en árboles, que si llegamos desde Asia, que cuáles son mejores, amarillas o rojas. Bueno, aquí sí es preciso detenerme un momento, para enfatizar una verdad que a nadie le gusta aceptar, y es que las manzanas verdes no cuentan con bastante frescura para estar a nuestro nivel o, ejemplificando de forma mortal: las verdes son como las gorditas de la fiesta, que nadie se liga a menos que anden muy calientes. El meollo del asunto consiste en eso, que bastante se habla de nosotras. Creen que han llegado al punto de lograr entendernos y de saber todo acerca de nosotras, pero están muy equivocados, nuestra naturaleza manzánica nos ubica por encima de ustedes de manera abismal.
La geometría de nuestra vida es esférica; hablo de un ciclo perfecto. Llegando a este punto, ya puedo imaginar sus caras… Tranquilos, no me voy a explayar; podría ocupar cientos de páginas para que conozcan nuestra verdadera procedencia, origen y destino que por años hemos ocultado, y eso no sucederá por una sencilla razón: su débil y efímera mente humana no está capacitada para procesar un coctel de información de tal magnitud. Alguna vez lo intenté y logré que el Viejo Barbón los echara de su jardín.
Tercera mordida
El motivo de mi sorprendente encuentro con ustedes es hacer pública mi situación. El odio hacía mi propia especie es tan grande que ya no puede ocupar sólo mi cuerpo. Es por ello que los hago partícipes ante tal circunstancia. Deseo contar con su apoyo y total obediencia para así al fin lograr de una vez por todas eliminarlas de la frutal existencia.
Cuarta mordida
Licuado, asco; pay, asco; con crema, asco; acaramelada, asco. ¡Asco asco!
Quinta mordida
¿Por qué debemos de ser dulces?
¿Por qué no podemos ser cuadradas?
¿Por qué no podemos volar?
¿Por qué no podemos ser libres?
Sexta y última mordida
Me cagan las manzanas, con esta premisa termina la que alguna vez fue mi vida, nuestra vida, que, de manera inevitable, se repetirá.









No Comments