Alfonso Garcés Báez
Estaba descombrando
arreglando los tiliches
y preparando los ajuares
cuando
caí por la hendidura del silencio
a mi cama de otate.
Arrastrando los pasos
llegó la voz de la muerte
con escalofrío
me hice el disimulado
clarito oí que me dijo: Ahi se lo ahiga
y se siguió de filo.
¡Váyase mucho al carajo!
… pensé decirle.
——
2017: Centenario del Natalicio de Juan Rulfo.









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