Dylan Thomas
En mi oficio o sombrío arte
ejercitado en la noche callada
cuando sólo la luna se enfurece
y yacen en su lecho los amantes
con todas sus penas abrazadas,
yo elaboro mi canto cerebral
no por pan o ambiciones
ni por simpatizar o lucir
en escenarios de marfil
sino por el simple jornal
del secreto en sus corazones.
No para el hombre altanero
apartado de la enfurecida luna
yo escribo en páginas de mar
salpicadas, ni para altivos muertos
con sus salmos y ruiseñores sino
para los amantes, sus brazos
rodeando las penas de los siglos,
que no elogian ni pagan
ni notan mi oficio o mi arte.
——
Versión de Raquel Partnoy









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