Gabriela Tapia Martínez
Desde un punto de vista conceptual, la ciencia se caracteriza por poseer un conocimiento racional y verificable. Tan es así que desde el momento en que se aplica al mejoramiento de nuestro medio e invención de bienes materiales y culturales, se convierte en tecnología. Es importante señalar que el nivel de progreso alcanzado por la investigación científica y las aplicaciones tecnológicas durante el último medio siglo, ha sido considerado, por mucho, superior al logrado en todos los años anteriores.
La constitución de una disciplina que se basa en diferentes saberes sitúa a un profesional ante un abanico de posibilidades dentro de las cuales desempeñarse. Tal es el caso del Dr. Edmundo Chávez Cossio, médico de profesión por la Facultad de Medicina de la UNAM y pionero de la investigación en el área de bioquímica del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”.
En sus inicios, ingresó al departamento de Bioquímica de la misma Facultad como ayudante de profesor y un año más tarde impartió el curso de Bioquímica en la Facultad de Medicina. Su carrera como investigador estuvo bajo la tutoría del Dr. José Laguna, y años después se relacionaría con grandes personajes como el Dr. Armando Gómez-Puyou (considerado el padre de la bioenergética en México).
El año de 1973 fue de gran auge para los bioquímicos de medicina y, junto con el grupo del doctor Gómez-Puyou y otros investigadores, ingresó como investigador titular “A” al departamento de Biología Experimental del Instituto de Biología. Este departamento fue la semilla del actual Instituto de Fisiología Celular.
Luego de permanecer dos años en Ohio, colaborando con un proyecto de transporte de K+ en mitocondrias, el Dr. Edmundo ingresó como investigador titular “C” y como jefe del departamento de Bioquímica del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, ocupando posteriormente el cargo de Subdirector de Investigación Básica y Tecnológica, y más tarde el de Director de Investigación.
En 1984 este reconocido personaje ingresó al Sistema Nacional de Investigadores, ocupando un nivel 2, y desde 1990 pasa a ser nivel 3, además de haber sido miembro de la Sociedad Mexicana de Bioquímica, de la Academia Mexicana de Ciencias y de la Academia Nacional de Medicina.
Como jefe del departamento de bioquímica hasta su deceso en el año 2018, implementó seminarios de discusión sobre los proyectos de investigación (dinámica que prevalece hasta la actualidad), y reclutó al Dr. Rafael Moreno Sánchez, jefe actual del departamento.
De acuerdo a Scopus, se encuentran registros desde 1959 a 1975, los cuales indican que la productividad en la investigación bioquímica era baja, con un rango de 1-6 publicaciones por año. Fue hasta 1976 que se inauguró la torre de investigación del INCar, donde la producción incrementó en un rango de 11 a 28 artículos anuales. Las líneas de investigación tratadas primordialmente se enfocan en cardiopatía isquémica directamente sobre las mitocondrias y mecanismos de protección, diabetes, dislipemias, e hipertensión arterial, tanto sistémica como pulmonar.
En 2019, de acuerdo a Scopusel, el Dr. Edmundo Chávez poseía un h-index de 18, 79 artículos y un total de 1088 citas a sus trabajos.
De 1993 al 2019 la productividad se sitúa en un rango de 35 a 62 trabajos por año. En 1993 el Dr. Moreno Sánchez Rafael toma la jefatura del departamento de bioquímica, surgiendo así el interés por el estudio de la enfermedad de Chagas, de relevancia dentro del área cardiológica, ya que tiene repercusiones sistémicas, valvulopatías, miocardiopatías dilatadas específicas e idiomáticas, aunque de origen viral. Además de comenzar el estudio relacionado al cáncer, nuevamente sin relación directa con la cardiología.
La incorporación formal del estudio del metabolismo energético de Euglenas se hizo formal en 2000, y en ese mismo año se proponía como herramienta biotecnológica en la biorremediación en Mercury uptake and removal by euglena gracilis, incorporando nuevamente otra rama dentro de este ámbito con arqueobacterias en el 2012 con: Activation of Methanogenesis by Cadmium in the Marine Archaeon Methanosarcina acetivorans.
El estudio del metabolismo energético del cáncer tomó un papel muy importante, pues se había asumido que a causa de una disfunción mitocondrial, el metabolismo glucolítico era la única fuente energética en tumores; fenómeno conocido como “efecto Warburg”. Por lo anterior, el análisis de la función mitocondrial en el cáncer fue ignorado hasta mediados de los noventa.
Las relaciones socioprofesionales y académicas del Dr. Edmundo Chávez fueron determinantes en su formación. A pesar de haberse desarrollado bajo una perspectiva médica clínica durante la licenciatura, la investigación y colaboración multidisciplinaria permitieron la diversificación de las áreas de investigación del INCar, aunque la medicina es una práctica híbrida interdisciplinaria que integra la participación de varias ciencias de manera compleja.
Las figuras sociales de distintas áreas profesionales con quien se interactúa durante el proceso educativo-laboral sin lugar a duda representan un factor importante dentro de la formación profesional y su concepción de la identidad.
“…entonces, se me hizo la luz; pues entendí que la base de la Medicina y de la Fisiología es la Bioquímica, la química de la vida”.
Dr. Edmundo Chávez.









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