Consultario
  • Ensayo
  • Museo
  • Narrativa
  • Opinión
  • Palimsesto
  • Poesía
  • Teatro
  • Directorio
  • Tendencias
  • e-consulta
lav-diaz
Café Babel 0

El artista y el milagro de un enigmático mecenas

· octubre 23, 2020

 

Marco Julio Robles

 

Lav Díaz es un director de cine cuyos formatos kilométricos lo pueden volver inaccesible para el gran público. Ver una de sus películas supone, muchas veces, sentarse en una butaca por lo menos cuatro horas, a veces más…

Hace algunos años, un par de amigos y yo acudimos a la proyección de Canción de cuna para un destino trágico, película que recupera el momento histórico de la lucha del pueblo filipino contra el ejército español, nación de la que fueron colonia durante varios siglos. El punto es que la película dura más de ocho horas y tan solo nos dieron un receso de 15 minutos. Tuvimos incluso que comer ahí. La belleza de las imágenes se diluía por el hastío propio de estar enfrascados en una situación que no deviene. Ya en las últimas escenas uno no sabe si disfruta por el vigor poético de la narración visual o porque la película está a punto de llegar, por fin, al desenlace. Algunas de sus películas no son tan largas como la que hemos mencionado; sin embargo hay otras que se extienden más allá de las catorce horas.

Años antes de la película que mencioné, Díaz realizó una adaptación libre de Crimen y castigo, de Fiodor Dostoievski. El film se tituló: Sur, el fin de la historia. Fue la primera película suya que vi. Después de observar las más de cuatro horas que dura, debo confesarlo, me volví un fan indiscutible de su cine. La adaptación que logró es pulcra, sensible, humana, y de tan humana, terrible. Un par de años después pude verlo en una conferencia que brindó en la UNAM, en el marco del Festival Internacional de cine FICUNAM, donde presentó, fuera de concurso, la que en ese entonces era su más reciente producción: La temporada del diablo.

Lo que yo no me había preguntado, mientras observaba sus películas, es lo que cuestan las producciones de esa envergadura. Lo caras que pueden resultar esas obras y el fondo de donde procede el dinero con el cual trabaja el director filipino. Incluso a las personas que se dedican al arte se les escapa, a veces, meditar acerca del factor económico, variable imprescindible para llevar a buen término cualquier labor artística y, en el caso del cine, lo sabemos aunque sea de una manera nebulosa, las cifras pueden alcanzar un buen número de ceros…

Mucho me sorprendió enterarme, a través del propio Lav Díaz, que cuenta con un “mecenas”. Durante la conferencia que he mencionado se le preguntó acerca de la procedencia de los recursos con los que hace su cine que es, a las claras, tan poco comercial. Respondió contándonos a todos los asistentes que un buen día recibió un correo electrónico. En dicho mensaje se le decía que una persona, cuya identidad nunca sería revelada, le depositaría en los siguientes días medio millón de dólares para que siguiera haciendo películas con absoluta libertad. La sorpresa del público se sintió por el inquebrantable silencio que enmarcó sus palabras. Por supuesto, su primer pensamiento fue que se trataba de una broma pesada, un mal chiste… Sin embargo, tanto por si era verdad como si no, incluyó en el mensaje de respuesta los datos de su banco. Poco después apareció la cifra en su cuenta bancaria y recibió, a su vez, un nuevo correo electrónico donde se le informaba que cada año recibiría una cifra idéntica, como apoyo a sus películas. Desde entonces no ha dejado de recibir el dinero y, según contó, jamás ha conocido la procedencia del mismo ni la identidad del misterioso benefactor.

Así, de buenas a primeras, le cayó un mecenas… Palabra que resulta rara y hasta anacrónica hoy en día; pero que fue muy popular en los primeros siglos de nuestra era. La palabra procede del nombre de un famoso benefactor que apoyaba, por la excelencia de su arte, a artistas cuyas producciones no estaban destinadas a la venta, sino a la inclusión en colecciones de carácter privado. Cayo Mecenas apoyó económicamente a un buen número de creadores durante el siglo I a.C., en pleno apogeo del Imperio Romano. Entre sus protegidos se cuentan, nada más ni nada menos, que Virgilio y Horacio. Dos poetas que cultivaron géneros diversos: poesía épica y bucólica, reconocidos desde entonces por un talento poético que cristalizó en obras memorables.

Durante las monarquías europeas recibieron apoyos semejantes artistas de diversa traza. Recordemos esa famosa anécdota en la que Mozart, poco antes de morir, recibe un mensaje igual de enigmático que el de Lav Díaz: se le pidió la escritura de una partitura de tema religioso, su famoso Réquiem. Esa composición de índole liturgico-religioso que acompaña las exequias de personajes ilustres le fue encargada de manera anónima por un mecenas. Después de la muerte de Mozart se supo que fue el Conde Walsegg quien encargó y pagó la última de las composiciones del gran músico alemán, quien todavía alcanzó a revisar la partitura en su lecho de muerte. Walsegg operaba de esa manera: pagaba como mecenas a compositores de fama modesta por obras que después hacía pasar como composiciones suyas ante un cerrado grupo de amigos. Amadeus Mozart fue el más renombrado de los músicos que recibieron este encargo.

Es de celebrarse, hoy más que nunca, el apoyo desinteresado a los artistas en una época en la que el arte ha entrado de lleno en el mercado como cualquier otra mercancía. Pero también, es justo preguntarnos, ¿por qué desde épocas tan remotas los artistas han necesitado del apoyo del Estado, de un mecenas o de la familia? Pues, en no pocas ocasiones, han sido las familias las que sirven de soporte económico para que el artista pueda crear

Se reitera que el arte es necesario para la vida del hombre, quizá más necesario que muchas otras actividades en las que los seres humanos erogan su tiempo. No son pocas las personas que reconocen el talante particular que poseen los poetas. Incluso están dispuestos a reconocer que las obras de estos artistas destacan por encima de muchas otras obras humanas. Fue Friedrich Nietzsche quien intentó quitarle esa aura especial al artista al declarar que: “toda obra humana es de una naturaleza prodigiosa”. No obstante, a pesar de Nietzsche, el arte sigue siendo visto como una obra que destaca por encima de muchas otras por la posibilidad de evadirnos de nuestras circunstancias espacio-temporales; también porque en el arte la aproximación a una posible verdad del mundo y de los seres humanos es posible; y, sobre todo, porque en el arte los artistas, como afirma Gaston Bachelard, son capaces de expandir el cosmos en la medida en la que crean obras que, sin su intervención, jamás habrían aparecido con su luz o su refulgente oscuridad, en la exterioridad del mundo.

Existe, me parece, una enorme discrepancia entre el valor superlativo que se le atribuye al arte y el valor real que los consumidores le proporcionan. O bien, el arte nos parece fundamental solo a un grupo muy cerrado de personas, debido a una política educativa y cultural deficiente que no permite la conformación de un público que, a través de su honesta sensibilidad, busque e incentive el consumo de arte a gran escala.

En última instancia, si se me permite un toque pesimista: esta visión de que producir arte es una de las más bellas y elevadas facultades del hombre, se ha convertido en piedra de toque cuando se analiza la función del arte; pero, asimismo, se integra en los discursos panfletarios que prácticamente cualquier extracción del gobierno, en este país y en muchos otros, puede repetir pero no apoyar verdaderamente. Y no se trata de que el Estado pague por la factura de obras que pocos apreciarán. El punto es que no hay en este país, me parece, una incentivación, acaso masiva, que acerque a las generaciones más jóvenes al arte. Y si no hay público el artista se ve reducido a un papel mínimo, social y económicamente. Siempre pendiente de apoyos gubernamentales o soñando con que un mecenas vuelva sus ojos hacia él como le pasó a Lav Díaz.

Por supuesto, el arte no “produce riqueza” según el modelo económico imperante; el arte es, si nuestra visión del mundo es solamente pragmática, lo inútil por antonomasia. Y gracias a este intrincado laberinto de pesos y contrapesos, el artista se convierte, como lo vio Kafka con una claridad meridiana, en un artista del hambre. Atado al potro del gobierno, y deslizándose, a menudo, entre la sed y el olvido.

 

Share Tweet

admin

You Might Also Like

  • Unknown Café Babel

    Elogio del error y del olvido

  • Glenda Café Babel

    Queremos tanto a Glenda…

  • Karenina Café Babel

    ¡Que no las toquen!

No Comments

Leave a reply Cancel reply

Recientes

  • Gorilas en Trova 0

    Tirsso Castañeda: sinapsis y revelaciones

    Abril 20, 2022 / Por Maritza Flores Hernández Rodeado de su obra, el artista plástico Tirsso Castañeda conversa sobre cómo el arte es revelación del yo interior, de ...

    On abril 21, 2022 / By admin
  • teatroprincipal_puebla
    Tinta Insomne 0

    Las calles de Puebla

    Fabiola Morales Gasca (Portada: Teatro Principal de Puebla. Tomada de https://www.mexicoescultura.com/recinto/50387/teatro-principal-de-puebla.html#prettyPhoto) Siempre he amado las calles del Centro Histórico de Puebla. El Teatro Principal fue, durante mucho tiempo, ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • picasso_blue1
    DCTS 0

    Las madres y el otoño

    Márcia Batista Ramos (Portada: Pablo Picasso, Madre e hijo, 1901. Periodo azul)   Divinos misterios trae el otoño, que derrama las hojas en tonos naranjas y amarillentos, precediendo ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • Fronteras infranqueables
    Ensayo 0

    Fronteras infranqueables

    Jorge Escamilla Udave   La experiencia de leer un libro conjuga una serie de aspectos que suelen ser reglas de oro para el lector potencial y los más ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • secesionenmexico
    Las malditas ciencias sociales 0

    ¿Cuántos regionalismos caben en el nacionalismo?

    Cúmulo Obseso / Aarón B. López Feldman   ¿Quién recuerda cuando la nación hace memoria? Jesús Martín-Barbero   Cuando hablamos de nacionalismo y de regionalismo hablamos de la ...

    On noviembre 20, 2020 / By admin
  • Directorio

© 2013 Solo Pine Designs, Inc. All rights reserved.