Consultario
  • Ensayo
  • Museo
  • Narrativa
  • Opinión
  • Palimsesto
  • Poesía
  • Teatro
  • Directorio
  • Tendencias
  • e-consulta
02 El disco del Voyager.
Narrativa 0

Crónicas del viajero*

· enero 21, 2016

Gregorio Cervantes Mejía

 

Hubiera querido decirle: “Te equivocaste de domicilio.

Me diste una dirección mal dada. Me mandaste

al ‘¿dónde es esto y dónde es aquello?’ A un pueblo

solitario. Buscando a alguien que no existe.” Juan Rulfo, Pedro Páramo

 

1

Con la energía de esa estrella azul, el equipo volvió a funcionar y envió a casa los primeros mensajes en mucho tiempo.

Un planeta rocoso la orbitaba y conforme el equipo acortó la distancia pudo detectar las primeras señales alentadoras. Quizá, por fin, la misión ofrecería el resultado que faltaba.

El equipo ajustó su trayectoria para acercase al planeta. Al acortarse la distancia, los instrumentos parecieron enloquecer: el planeta rocoso albergaba vida.

Cuando el viajero entró en la atmósfera del planeta, sus motores fallaron. Se estrelló contra la superficie del planeta, en medio de una densa vegetación. Maltrecho, sus instrumentos aún enviaban datos a casa. Su carga más importante, el disco dorado, se encontraba a salvo.

Hacia el ocaso, un de par de ojos, asustado y alerta, se posó en los restos metálicos. Luego se movió alrededor del equipo sin perder un solo detalle de su aspecto ni de los sonidos que emitía. Durante varios días más lo vigiló a distancias cada vez más cortas hasta convencerse de que era inofensivo. Acercó su nariz al metal.

Al llegar la primavera, los restos del viajero habían dejado de funcionar y estaban convertidos en el refugio de una docena de crías.

 

2

Diez años se habían mantenido frente a las murallas de Ilión y los dioses, caprichosos, no favorecían a ninguno de los dos bandos. Muchos hombres valerosos habían caído a los pies de aquellos muros, con el rostro entre la arena, sin que el peso de su muerte inclinara la balanza de la victoria hacia uno u otro lado.

Durante largas noches Agamenón había sopesado ese plan que consideraba descabellado. El ánimo de su gente se sostenía con dificultad y los viajes e incursiones para reabastecerse eran cada vez más prolongados.

Decidió ofrecer una hecatombe a Zeus y esperar su respuesta. Así se lo hizo saber a Odiseo: de la divina voluntad dependería el plan que había propuesto.

Toda la noche ardieron las piras, donde quemaron grasa y huesos para agradar al dios. Los muros de Ilión se tiñeron de rojo y Agamenón se permitió imaginar la ciudad ensangrentada cuando él y su ejército pudieran, por fin, entrar en ella.

Al amanecer sólo quedaban túmulos de ceniza humeante. El rey salió de su tienda y levantó la vista: un cielo azul, sin nubes ni aves, lo recibió. Zeus seguía sordo a sus peticiones.

Cuando cayó el sol, pese a las protestas de Odiseo, empezaron a levantar el campamento. Desde las murallas de Ilión sólo se alcanzaban a ver las oscuras siluetas que, en silencio y con los hombros caídos, subían y bajaban a las corvas naves.

En la hora más oscura de la noche vieron ese resplandor que, con la velocidad del rayo, golpeó las puertas de Ilión. Al estruendo siguieron los gritos y el fuego, la carrera de los aqueos hacia la ciudad desprotegida y luego el entrechocar de las armas de bronce.

El nuevo día reveló las ruinas de una ciudad humeante, recorridas por hombres fatigados pero exaltados ante la victoria reciente. Agamenón descubrió, entre los restos, un disco de oro cubierto de grabados. Levantó la vista hacia el cielo, agradecido.

 

3

Fue casi una casualidad que lo hayamos encontrarlo: llegó a la deriva y estuvo a punto de chocar contra una de las estaciones que orbitan nuestro planeta. Lo capturamos justo a tiempo para evitar la colisión y resultó ser el mayor hallazgo de toda nuestra historia. Durante siglos habíamos buscado, en vano, indicios de vida en otros puntos del universo. Y cuando menos la esperábamos, la señal estaba ahí, tocando a nuestra puerta.

Era un vehículo pequeño y rudimentario. Sus sistemas de comunicación habían dejado de funcionar mucho tiempo atrás, al igual que sus motores, pero los sistemas para almacenar datos estaban intactos. Quienes lo enviaron se habían encargado de proteger lo que consideraron la carga más valiosa de ese equipo.

La tarea de descifrar el mapa y las grabaciones puso a prueba nuestra ansiedad por contactar a quienes lo enviaron. Pero fue una tarea menor comparada con la construcción del vehículo necesario para hacer el viaje de regreso.

Llegamos aquí con la esperanza de encontrar un mundo pletórico de formas de vida y una civilización compleja y diversa.

Sólo encontramos lo primero: no hay un solo rincón de este planeta azul que no rebose vida en formas mucho más variadas de las que pudimos imaginar. Pero de la civilización descrita en el disco sólo hemos encontrado pálidos rastros.

Y de los constructores del equipo, apenas indicios confusos: sepultados bajo la superficie y en diferentes zonas del planeta, hallamos partes metálicas y fragmentos de materiales blandos integrados a restos orgánicos. Comprender su forma y estructura ha sido el enigma más frustrante para nosotros.

Llegamos tarde.

——

* En 1977, la NASA envió al espacio las sondas Voyager 1 y 2, con la intención de explorar los planetas exteriores del sistema solar. Ambas fueron equipadas, además de instrumentos fotográficos y de medición, con sendos discos que contienen grabaciones de audio en 55 idiomas, así como imágenes de la Tierra y un mapa con la ubicación del sistema solar ante la esperanza de contactar con otras formas de vida civilizada. Para septiembre de 2013, la primera de estas naves había salido del sistema solar.

Share Tweet

admin

You Might Also Like

  • Cupula Narrativa

    Muy cerca de noviembre

  • choque-1 Narrativa

    Minutos de retraso

  • buffet-comida-prohibida-810x514 Narrativa

    Amenaza mortal

No Comments

Leave a reply Cancel reply

Recientes

  • Gorilas en Trova 0

    Tirsso Castañeda: sinapsis y revelaciones

    Abril 20, 2022 / Por Maritza Flores Hernández Rodeado de su obra, el artista plástico Tirsso Castañeda conversa sobre cómo el arte es revelación del yo interior, de ...

    On abril 21, 2022 / By admin
  • teatroprincipal_puebla
    Tinta Insomne 0

    Las calles de Puebla

    Fabiola Morales Gasca (Portada: Teatro Principal de Puebla. Tomada de https://www.mexicoescultura.com/recinto/50387/teatro-principal-de-puebla.html#prettyPhoto) Siempre he amado las calles del Centro Histórico de Puebla. El Teatro Principal fue, durante mucho tiempo, ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • picasso_blue1
    DCTS 0

    Las madres y el otoño

    Márcia Batista Ramos (Portada: Pablo Picasso, Madre e hijo, 1901. Periodo azul)   Divinos misterios trae el otoño, que derrama las hojas en tonos naranjas y amarillentos, precediendo ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • Fronteras infranqueables
    Ensayo 0

    Fronteras infranqueables

    Jorge Escamilla Udave   La experiencia de leer un libro conjuga una serie de aspectos que suelen ser reglas de oro para el lector potencial y los más ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • secesionenmexico
    Las malditas ciencias sociales 0

    ¿Cuántos regionalismos caben en el nacionalismo?

    Cúmulo Obseso / Aarón B. López Feldman   ¿Quién recuerda cuando la nación hace memoria? Jesús Martín-Barbero   Cuando hablamos de nacionalismo y de regionalismo hablamos de la ...

    On noviembre 20, 2020 / By admin
  • Directorio

© 2013 Solo Pine Designs, Inc. All rights reserved.