Andrés Mercado
—Servicio técnico, buen día. ¿Me proporciona su número de cliente por favor?
—Buen día; no lo tengo a la mano, pero mi nombre es Gaia.
—Correcto, señora Gaia, ya tengo acceso a su información. ¿Qué puedo hacer por usted?
—Tengo problemas con unas sociedades instaladas.
—Aquí veo que se han hecho varios servicios desde su instalación de origen, hace más de cien mil años.
—Es correcto.
—El último reporte registrado fue una corrupción en el sistema y se aplicó una actualización mayor de valores hace apenas unos dos mil años.
—Así es. Aunque no fue perfecto, se optimizó un poco el rendimiento, pero ha empeorado de unos 150 años a la fecha. El comportamiento de las sociedades se ha vuelto inestable, tengo graves problemas de contaminación; no hay lugar que voltee donde no esté sucio o incluso devastado. Y todo es consecuencia de los entes que forman esas sociedades. Pienso que instalaron un virus porque se han esparcido sin control y ya casi no tengo espacio libre.
—¿Ya intentó reducirlos con un terremoto?
—Sí.
—¿Tsunami? ¿Erupción volcánica?
—Sí, sí, ya lo intenté todo y nada funciona.
—Muy bien, señora Gaia, no creo que podamos resolverlo desde aquí. Voy a programar una visita de nuestro equipo técnico especializado N.O.E., para que acuda a resolver su problema. ¿Algo más que pueda hacer por usted?
—No, eso es todo, muchas gracias.
—Estamos para servirle.
——
Reproducido del libro Cortocircuito – Fusiones en la minificción, antología de Fernando Sánchez Clelo de próxima aparición bajo el sello de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.









No Comments