Consultario
  • Ensayo
  • Museo
  • Narrativa
  • Opinión
  • Palimsesto
  • Poesía
  • Teatro
  • Directorio
  • Tendencias
  • e-consulta
03 Anaïs.
KAOS 0

Anaïs Nin: el amor al psicoanalista

· diciembre 13, 2019

Antonio Bello Quiroz

 

Soy consciente de mi poder, pero mi poder es femenino;

exige combatir pero no vencer. Anaïs Nin

 

La escritora Anaïs Nin nació el 21 de febrero de 1903 en la ciudad francesa de Neully-sur-Seine y fue inscrita bajo el nombre de Ángela Anaïs Juana Antolina Rosa Edelmira Nin. Fue hija de padre cubano de origen español, compositor y pianista, y madre cubana de origen francés y danés, cantante y bailarina. Tuvo también la nacionalidad norteamericana y vivió en Nueva York, París y Los Ángeles.

Aunque novelista, la parte de su obra que alcanzó mayor notoriedad sin duda son sus diarios recopilados en los llamados Diarios de Anaïs Nin, en siete tomos. Empieza a redactar estos diarios a los once años, justo a partir del abandono del padre, y lo hará durante casi toda su vida. Los tomos que mayor impacto tienen son donde narra su vida amorosa y sus vínculos con la intelectualidad francesa y norteamericana.

La vida amorosa de Anaïs Nin es intensa y apasionada, como se puede leer en los tomos de su Diario conocidos como Henry and June e Incesto. Su diario adquiere carácter de confidente, escrito casi en tiempo real. Buena parte de esta vida amorosa inicia en 1932, cuando conoce en París al escritor norteamericano Henry Miller. Se gesta entre ellos una atracción y vínculo amoroso que le trastorna en el sentido de que marca en ella un despertar doble, como mujer y como escritora. La intensidad y fascinación que experimenta con el escritor y su esposa June, en Incesto han cedido y dan paso a las desavenencias y decepciones que ambos le producen. Henry ya no es un dios para ella y le ha mostrado un profundo egoísmo; June deja de ser amada y se vuelve figura de destrucción, soberbia y falta de talento. En Incesto, diario publicado por la editorial Siruela, junto con Fuego, el vínculo de intensidad que sustituye al que mantenía con Henry Miller se desplaza al padre y, vaya noticia, con sus psicoanalistas: Otto Rank y, fundamentalmente René Allendy, enamorado de ella. En esta relación nos detendremos ahora.

En Incesto, el 23 de noviembre de 1932 escribe que el psicoanalista René Allendy ha dejado de lado a la artista para poder amar su alma interior, sin historia, sin creación, fuera del oropel en que se ha envuelto como escritora. Y con lo que el psicoanalista ha dejado de lado, lo que no ama de ella, “me he alejado del verdadero lesbianismo y que es sólo la artista que llevo dentro, la energía dominadora, la que se expande para fecundar a las bellas mujeres […] y que no tiene en absoluto nada que ver con la actividad sexual ordinaria”. Duda del trabajo del psicoanalista, porque no reconoce la altura de sus ambiciones cuando perfuma la belleza de Ana María (amante pasajera) con su conocimiento, la domina y la corteja para crearla. También rompe con June, con quien mantiene una relación de amor sublime, cuando descubre que ella destruye en lugar de amar, aun cuando se hace pequeña y le descubre sus miedos.

Allendy, su primer psicoanalista, se muestra devoto ante ella: “me examina con amor doble”. Pese a este obstáculo transferencial (o contratransferencial), el análisis le permite a Nin comprender que ambos, Henry y June, encuentran en ella la imagen intacta de ellos mismos, su respectiva identidad potencial, se aferran a la imagen de ella buscando la vida y la fuerza. Lo escribe en estos términos: “Henry vio al gran hombre que puede ser; June, su soberbia personalidad.” Pero también escribe: “June, sin seguridad interior, sólo puede mostrar su grandeza mediante su poder destructivo. Henry, hasta que me conoció, sólo podía afirmar su grandeza en sus ataques a June. Se devoraban mutuamente: él la caricaturizaba; ella lo debilitaba al protegerlo.” Anaïs Nin reconoce que puede ponerle alto a su yo, dejando sólo en juego su costado de artista (que reconoce como su único poder) y, por tanto, puede crear y recrear a ambos, “alimentarlos con mi fe”.

Anaïs Nin reconoce que es gracias a Allendy (no sabemos si es producto de su trabajo como analista o a su devoción) que puede renunciar, en relación con Henry y June, a una mera victoria pese a que, así lo asume, ama a ambos pero puede reconocer que ella, June, le ofrece sólo muerte y destrucción disfrazada con la inocente intoxicación de las caricias y besos con los que pretende seducirla, como ha hecho ya con Miller, a quien convirtió en un niño, desbancándolo del lugar de un dios que creyó ser. Nin, al amar a Henry, lo vuelve a colocar en ese lugar de dios en tanto que sabe que June, y ella, sólo pueden amar a quien ocupa un lugar de dios. Del amor de ambos huye Anïs: “huyo de la tortura que me espera como un gigantesco exprimidor de sangre que oprimiera mi carne entre June y Henry, escapo haciendo un esfuerzo sobrehumano para librarme de la destrucción y la locura”. Lo hace, huye, después de haber hecho a ambos la más grande ofrenda, darles a cada uno la bella imagen de ellos mismos: a ella le devuelve a un Henry-Dostoievski (un dios) y a él le da una June creativa, ésa que buscaba al drogarse.

Anïs reconoce que Allendy (insistimos en que no sabemos si por el trabajo de análisis o la devoción que le profesa) ha despertado en ella la inteligencia justo cuando los sentimientos y la vida estaban hundiéndola. Le da también la fortaleza necesaria para liberarse de las pasiones y los instintos sin morir. Pero esto no se adquiere sin pérdidas, y no sin dolor: “A veces me duele que ahora haya menos sentimiento y más inteligencia.”

El trabajo en análisis, en su análisis, sin embargo, nunca va más allá de la opacidad que el vínculo amoroso imaginario otorga. Allendy, durante las sesiones la llena de caricias con sus manos carnosas “… pero las puntas de sus dedos son idealistas”, caricias ante las cuales ella se muestra conmovida, incluso le dice que le ama; él, el psicoanalista, espera con ansia que ella rompa su relación con Miller. Anaïs reconoce el amor del psicoanalista, le conmueve y le da miedo. Teme estar jugando con él y herirlo porque su amor es más sincero que el de ella. Su amor es tierno, lleno de devoción; ella se levanta del lecho (diván) después de “besarnos hasta que sentí vértigo”, pero lo compara con Henry, quien “no habría esperado para levantarme el vestido, habría perdido la cabeza”.

Tras la sesión con Allendy, vuelve a casa alegre y animada, pero se encuentra con Hugh, con quien está casada, “… y me tira sobre la cama, loco de celos, me folla delirante y me rasga el vestido para morderme los hombros”. Pero su pasión llega tarde, ella quiere en ese momento en los brazos de Henry (la intimidad) o los de Allendy (lo desconocido).

Se pregunta qué le atrae del psicoanalista: ¿la pasión por la abstracción, la sabiduría, el equilibrio, la fuerza?; y qué le atrae de Miller: ¿la pasión, la vida ardiente y desmedida, el desequilibrio del artista, la fusión y la fluidez de los creadores? No hay respuesta: se siente dividida, siempre entre dos hombres, “el que es y el que ha de ser”.

Hugh, el esposo, está celoso, piensa ir a reclamarle al psicoanalista que le ha quitado a su esposa. Hugh cree que ha sido despojado, pero le dirá a Allendy que aunque tenga el amor de ella, él, Hugh, la posee; esto que bien podría ser un juego no lo es porque los sentimientos de Allendy están involucrados, lo que Hugh le diga herirá a Allendy, pretende herirlo y así lastimar al hombre que ella más ama, lo hará para afirmar su hombría, aunque ella sabe, en el fondo, que “Allendy no va a recibir daño, que está protegido por su tremenda clarividencia […] ¡Admiro su terrible dominio de sí mismo, de la vida y del dolor”.

Share Tweet

admin

You Might Also Like

  • nave-de-los-locos-420x243 KAOS

    Las locuras y sus naves

  • KAOS

    Dalí, Freud, Lacan

  • el_poder_del_silencio-1030x687 KAOS

    El silencio y la potencia de la palabra

No Comments

Leave a reply Cancel reply

Recientes

  • Gorilas en Trova 0

    Tirsso Castañeda: sinapsis y revelaciones

    Abril 20, 2022 / Por Maritza Flores Hernández Rodeado de su obra, el artista plástico Tirsso Castañeda conversa sobre cómo el arte es revelación del yo interior, de ...

    On abril 21, 2022 / By admin
  • teatroprincipal_puebla
    Tinta Insomne 0

    Las calles de Puebla

    Fabiola Morales Gasca (Portada: Teatro Principal de Puebla. Tomada de https://www.mexicoescultura.com/recinto/50387/teatro-principal-de-puebla.html#prettyPhoto) Siempre he amado las calles del Centro Histórico de Puebla. El Teatro Principal fue, durante mucho tiempo, ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • picasso_blue1
    DCTS 0

    Las madres y el otoño

    Márcia Batista Ramos (Portada: Pablo Picasso, Madre e hijo, 1901. Periodo azul)   Divinos misterios trae el otoño, que derrama las hojas en tonos naranjas y amarillentos, precediendo ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • Fronteras infranqueables
    Ensayo 0

    Fronteras infranqueables

    Jorge Escamilla Udave   La experiencia de leer un libro conjuga una serie de aspectos que suelen ser reglas de oro para el lector potencial y los más ...

    On abril 20, 2022 / By admin
  • secesionenmexico
    Las malditas ciencias sociales 0

    ¿Cuántos regionalismos caben en el nacionalismo?

    Cúmulo Obseso / Aarón B. López Feldman   ¿Quién recuerda cuando la nación hace memoria? Jesús Martín-Barbero   Cuando hablamos de nacionalismo y de regionalismo hablamos de la ...

    On noviembre 20, 2020 / By admin
  • Directorio

© 2013 Solo Pine Designs, Inc. All rights reserved.