Fernando Sánchez Clelo
En la clase de Pensamiento Grecorromano, el profesor dilucidaba sobre la cosmovisión de Platón. Sus ideas fluían continuas y en su explicación hubo un momento de inspiración. Quebró sus limitaciones mentales que dejaron al descubierto el resplandor de la sabiduría platónica: lo iluminó una revelación filosófica. Agarró velozmente la brillante idea al vuelo, la sujetó tan fuerte con ambas manos que se elevó por el aula y salió revoloteando por la ventana. Sus alumnos lo perdieron de vista cuando la idea enclavó al profesor —contra su voluntad— en una caverna.









No Comments